La baronesa

Tremenda la baronesa Thyssen, otrora Carmen Cervera y en sus mejores tiempos alias "Tita". Ese apodo pijo donde los haya no la coloca en el pueblo, es decir, de andar por casa. Para nada. Quizá es que a fuerza de estirarse la cara tiene un morrazo que se lo pisa. Su único hijo, Borja, ha tenido que someterse cinco veces y en cinco entidades médicas distintas, a una prueba de parternidad, porque a Tita no le gusta su nuera, Blanca Cuesta, y le idem reconocer que es la madre de su nieto.

Opinión | 30 de agosto de 2010
Consuelo G. del Cid Guerra

"Los hijos de mis hijas mis nietos son, los de mis hijos, lo son o no lo son", tiró de refrán la señora para argumentar un asunto feo, cutre por demás y en lo más profundo del pueblo llano. Cómo está la nobleza, por dios. Pero la cosa no termina ahí. Se dice, se comenta -supuestamente- (voy con cuidadín por si me cae la demanda) que la feliz pareja aceptó someterse a las pruebas a cambio de una casa en Pedralbes valorada en cinco millones de nada -entiéndase euros- a nombre de la excelsa criatura : El nieto, mayor menor que nadie en éste nuestro país de nunca jamás. Y es que la baronesa no tiene memoria. No recuerda a todos sus amantes, maridos y ex maridos, y ha olvidado su gran biografía a golpe de herencia. Porque señoras y señoras, es dueña de una de las más grandes fortunas europeas. Tita, esas cosas no se hacen. Deja a los chiquillos que se casen, que se amen y tengan hijos.Si no te gusta tu nuera te la comes con patatas o te vas a tomar el té con Carmen Lomana.
Recomendamos











Este sitio web usa cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Si sigues navegando, aceptas el uso de cookies por parte de tenemoslapalabra.com.