Yuppies

Yuppies

Han des/fallecido con la misma rapidez que fueron creados Producto temporal, como las ETT, pero en persona, es decir, de pura carne y hueso. No pasaron exactamente por la vida pero si por toda circunstancia. Medidos, planchados, creídos rompedores que no quebraron nada. Discípulos del pelotazo, trabajadores de bíceps y abanico dorsal sin espina. Bebedores, vividores, triunfadores con/vencidos.

Opinión | 13 de noviembre de 2009
Consuelo G. del Cid Guerra

Los marqueses del dinero de plástico, el crédito blando, los Mercedes siempre a la merced de voluntades ajenas, ganadores por excelencia, snobs supuestamente cualificados sin ninguna calidad especifica excepto la de ser gente guapa. Los que jugaban al golf mucho después de haber sido los mas grandes golfos, a los que convencieron de que el arte es un contrato legal que conseguían con todo tipo de ilegalidades, cenas pantagruélicas y cohíba. Los que confundían a Kafka con un diseñador cuando la moda de España lo era todo. Ateos por placer y sin doctrina. Maestros del talonario, las dietas, el jet-lag, puente aéreo y altos vuelos. Innobles del colchonzazo, la pantalla, el tarjetazo.

Depredadores emprendedores. Mantenidos de multinacional con desayuno vip, Montblanc, agenda antisocial, dosificador de cocaína, copa de lujo, gastos desesperados e injustificados de empresa. Piojos resucitados, desertores de la pana, arrieros que en el camino me encuentro, aquí y ahora, a la vuelta de su esquina. .Ganadores del rebuzno y el gruñido. Ora et no labora.

Limitados en sociedad/es anónimas y privadas. Modelos de la escala Pantone especializados en los colores de la tortura. Ex maridos, ex obreros, ex personas, ex pringados, ex jefes, ex comerciales, ex ejecutivos, ex vendedores.

Antiguos fans de la melodía hortera que descubrieron a Mahler pasada la cuarentena. Los hombres de las hombreras, del lino y el mocasín a precio de oro. Coleccionistas de realidad flagrante, serviles por vocación, docentes de la humillación, los cursillos, masters sin universo, seminarios, convenciones, ferias con sus (in) congresos. Apretadores de manos, falsificadores profesionales del saludo. Afectuosísimos desafectos. Adúlteros, creídos, rancios sin abolengo. Curriculum vitae desasisitido, cazados cazadores del talento.

El eco de sus escuchas suspendido en el aire ha anunciado la muerte de una época dorada. Necesidad con cara de hambre, llorones, cuadriculados.

Comisionistas, altivos, necios y deslenguados. Eternos opositores del olimpo, desgobernados, morenos de rayos uva, esquiadores catetos. Sin palabras ni doctrina. Enhiestos, superlativos, mal colocados. Engendros.

Sin alma ni escalafón. Con secretaria y teléfono. Sin manos, móvil, eléctricos y corrientes. Molientes muy por debajo del perfil solicitado.

Han pasado mejor vida tras una larga enfermedad, completamente solos pero recibiendo los santos sacramentos. El funeral tendrá lugar en cualquier momento y serán incinerados para posteriormente expandir sus cenizas durante un acto público No se invita particularmente. El duelo se da por despedido.

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