No necesito mucho

No necesito mucho. Tan sólo una caricia
sobre mi piel helada, hambrienta de calor,
sin lencería fina que trote a la conquista,
pero con las alhajas que tiene el corazón.

Opinión | 26 de octubre de 2009
Gloria Mateo

No necesito mucho. Ya lo ves, tu ternura,
que el roce de tus dedos me produzca pasión
y un jazmín en el aire que impregne mi memoria
con su aroma, y me cubra de armonía interior.

No necesito mucho. Tal vez, cada mañana,
néctar de tamarindo en un vaso de flor
que me traigan tus manos ofreciéndome vida
y yo beba en un sueño, sueño reparador.

No necesito mucho,
sólo te espero, amor.

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