Mensaje en una botella

Mensaje en una botella

Hay unos astronautas de otro planeta que han estado dando vueltas a la tierra. Nos dicen que el planeta azul está rodeado de una capa gris-marrón, que es la polución. No es la contaminación sólo de los coches, las fábricas, nuestra forma de vida, es sobre todo la polución del pensar humano.

Opinión | 25 de junio de 2009
Joaquin Tamames

Han remitido el siguiente informe a su planeta: ?el pensar humano está polucionado la tierra y la atmósfera está acumulando una gruesa capa gris-marrón a punto de cristalizar y atrapar a la humanidad, como si la encerrara en un sarcófago del que ya no podrá salir?.

Durante el día los astronautas ven nuevas emanaciones del pensar humano subiendo a la atmósfera: son pensamientos de celos, de competencia, de crítica, de malestar, de ofuscación, de odio, de codicia y avidez, todos juntos, todos revueltos. Estos pensamientos tortuosos van también acompañados de palabras, algunas más altas que las otras, y de acción: unos se matan a otros, a veces ?sin querer? y otras queriéndolo. Los humanos le llaman ?acción-reacción?, y siempre acaba igual: en la muerte y en el dolor. Junto a estas emanaciones oscuras, se ven puntos y destellos de conflictos, en que además se emite a la atmósfera mucho sufrimiento.

Los astronautas llevan dando vueltas a la tierra muchos años. Han inventado un aparato para medir el grado de polución de estas emanaciones. Les preocupa que aumentan cada día, como si la tierra tuviera una capa por encima cada vez más densa y visible: ?pronto la tierra no podrá respirar?, piensa uno de los astronautas. El capitán de la nave está preocupado porque la capa es tan densa que parece opaca: ?¿Podremos visitar la tierra, o la capa será impenetrable??, se pregunta.

Uno de los astronautas, un día, ha percibido una pequeña luz que sube a la atmósfera y que al llegar a la capa densa gris-marrón hace un pequeño agujero, quebrándola. Es una pequeña luz, muy focalizada y potente, como si fuera un láser. Le ha llamado la atención porque es casi visible a la vista, y mientras sube va regenerando el ambiente y dejando tras de sí una estela limpia. Además, esa luz emite un perfume muy sutil y su sonido es reparador y misterioso, como el de una flauta lejana en el bosque. El astronauta se ha quedado inmóvil ante la visión, y ha pasado muchas horas contemplándola. Más tarde el astronauta ha llamado al capitán de la nave, y ambos se han puesto a observar con mucho cuidado el origen de ese rayo sutil a través de unos prismáticos especiales que fueron diseñados para verlo todo. Les ha sorprendido lo que han visto:

Sobre la capa de la tierra han visto una red de personas y mentes conectadas, de la que surge un pensamiento puro y limpio. Ese pensamiento llega hasta las altas capas de la atmósfera y allí entra en batalla con la capa gris-marrón. En esa batalla, el gris-marrón se disuelve, se dulcifica, se queda en un gris. En algunos lugares esa capa se rompe, y entra la luz, una corriente regeneradora. El gris-marrón desaparece ante la fuerza del azul, un azul intensísimo, como el de los cielos del Tibet.

El astronauta lleva varios meses anotando el origen de los puntos de luz y está configurando un mapa. Hay diez o doce focos de luz que ya no son hilitos finos sino torrentes, focos que miran al cielo y emiten sin parar. Uno de ellos ha brillado mucho estos días, está en la India, y el brillo se debe al trabajo de un gran emisor, que luchó por la dignidad humana y por la paz. El emisor se llama Vicente Ferrer. Los humanos le llaman cooperante. En ese punto, ahora mismo, hay una gran concentración de energía y de pensamientos limpios.

Lo más interesante es que la luz tiene su origen en muchos otros puntos del planeta. Procede también de personas aparentemente normales y anónimas, que emiten desde sus casas, sus trabajos. Algunos van caminando por la calle y emitiendo esta luz, casi sin darse cuenta. Otros se reúnen para crear antenas de energía, vórtices de luz, precisamente para enviar a la atmósfera vehículos que desatasquen la capa gris-marrón.

Desde hace unos meses, le dice el astronauta al capitán, hay mayor actividad en la Península Ibérica. Son puntos de luz que se reúnen en un punto central y de ahí surgen a la atmósfera, con una fuerza creciente. Vienen de todos los puntos de la Península, incluido un pueblito de Teruel, pero incluso de más allá, proceden también de la Islas Canarias en el Africa geográfica y también de las Islas Baleares, en el Mediterráneo. De vez en cuando llega un destello de las Américas y otro de Bulgaria, que se unen al tronco común. Lo interesante es que los destellos llegan de todas partes y además son cada vez más fuertes.

Hace unos días, junto al hilo de luz, este foco de energía puso en órbita una botella con un texto en su interior, que dice así:

?De nuestro pensamiento depende el mundo que luego construimos. La energía sigue al pensamiento.

Nuestro pensamiento puede encerrarnos en una caja pequeña y miserable, o puede darnos una visión panorámica que lo abarque todo. El pensamiento miserable genera vidas miserables. El pensamiento superfluo consume nuestras energías y nos hace seguirle por caminos tortuosos, sin fin.

El pensamiento amplio, panorámico, nos devuelve la verdadera dimensión de nuestra vida. Con el pensamiento podemos contactar con las regiones más sutiles, donde el alimento que recibimos es de una gran pureza y nos da una energía antes desconocida. Nos vivifica. Este es el pensamiento que nos es dado frecuentar si nos ponemos a ello. Cuando la visión es panorámica, podemos además trabajar con el pensamiento para enviar ondas benéficas al mundo. Este es el gran reto: transformar nuestro pensamiento y pensar como seres elevados, como seres espirituales. Poco a poco, lo demás vendrá por añadidura.

De este lugar, mandamos pensamientos regeneradores?.

El astronauta y el capitán han mandado un equipo para recuperar la botella, que junto al texto incluía una foto de dos humanos andando :?¡Qué bonitos andares, y qué colores!?, ha pensado el capitán. Han buscado en su diccionario el significado de la palabra ?blog?, pero no han encontrado ninguna explicación. Pero son conscientes de que algo está pasando allá abajo, pues la capa gris-marrón parece más tenue.

Han escrito un nuevo informe a su planeta: ?nuestro aparato muestra que la capa gris-marrón empieza a ceder en algunos puntos. Pensamos que es debido a estos focos de luz que surgen desde muchos lugares. Quizás podamos aterrizar pronto. Seguiremos informando?.

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