El trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

Se considera como una enfermedad neuropsiquiátrica y por lo tanto, puede ser tratada con medicación y psicoterapia.El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), se caracteriza por pensamientos, imágenes o impulsos incontrolables que se repiten constantemente en la mente y que se vivencian como intrusivos e inapropiados. Las preocupaciones (obsesiones), nos pueden provocar ansiedad, duda, miedo, etc. y, aunque la mayoría de las personas se da cuenta de que son producto de su propia imaginación y tratan de ignorarlas, neutralizarlas o suprimirlas con algunos actos mentales o con comportamientos repetitivos (compulsiones), que se ven obligados a hacer para calmar su angustia, esto los lleva curiosamente a empeorar los síntomas.

Opinión | 02 de mayo de 2009
Gloria Mateo

Estas rutinas pueden ser comportamentales o mentales. Hay personas , por ejemplo, que se lavan las manos en varias ocasiones, hasta incluso hacerse sangre, cuando han tocado determinados objetos, otros, que tratan de volver a entrar en casa varias veces por ver si han dejado apagado el fuego. Y, algunas, que antes de realizar cualquier actividad cuentan números y hasta que no llegan al que se han puesto como meta, no realizan la conducta.

Si observamos, a lo largo de nuestra vida, podemos contemplar sujetos que tienen excesivas preocupaciones por la contaminación, la suciedad, miedo a actuar con impulsos agresivos o violentos, por el orden, lo religioso, el no saber desprenderse de objetos ya inservibles, etc.Generalmente nos resultan curiosos e, incluso hasta los podemos ridiculizar.

Por supuesto, no todos estos síntomas se manifiestan a la vez, sino alguno o varios de ellos y también en diferente grado de intensidad. Dependerá de si el sujeto tiene sólo un comportamiento o rasgo obsesivo-compulsivo (COC) o es un verdadero trastorno que afecta a aspectos de su vida (TOC). Así pues, esta diferencia es importante, a la hora de realizar un diagnóstico.

Por lo general, los sujetos que presentan este problema, pueden también tener otros trastornos principalmente de ansiedad (fobias, ansiedad de separación, etc), y algunos otros, como el arrancarse los cabellos, pestañas, etc. (tricotilomanía), trastornos de conducta alimentaria (anorexia nerviosa y bulimia), el preocuparse excesivamente por las enfermedades (hipocondría) o darle demasiada importancia a un defecto corporal. También existen, entre esta florida sintomatología, los tics motores (realización de movimientos involuntarios) o fónicos (emisión de algunos sonidos y ruidos, etc), que suelen aparecer entre los 7 y los 18 años.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la relación que existe entre los pacientes con TOC y la depresión. Puede ser debido precisamente a que en ocasiones, cuando el trastorno obsesivo compulsivo perdura, va haciendo mella en la autoestima y, al final, el sujeto acaba con un cuadro depresivo.

Se estima que entre un 2 y 3% de la población sufre actualmente esta enfermedad y afecta por igual a ambos sexos, salvo en la infancia, que suelen ser más frecuentes en los niños. Por supuesto, en cada caso, las obsesiones se centrarán en diferentes aspectos de sus vidas.

Normalmente, los síntomas tienden a persistir en el tiempo y, aunque en algunos casos, pueden desaparecer con tratamiento, lo más común es que tiendan a empeorar y a hacerse crónicos e invalidantes durante toda la vida si no hay un diagnóstico temprano y un tratamiento.

Este tipo de trastorno, no sólo afecta a la persona, sino también a sus familiares que , en muchas ocasiones consideran que es difícil la convivencia con ella y llegan a pensar que dichos comportamientos son intencionados. No comprenden realmente que no es así, quizá por el desconocimiento que se tiene sobre el tema.

Los sujetos que lo padecen suelen presentar un temperamento irascible, depresivo. Se constata que hay trastornos de la personalidad y depresión.

¿A qué edad comienza?

Generalmente en la adolescencia o en los adultos jóvenes. Pero en otras ocasiones puede aparecer entre los 11 y 12 años y generalmente en varones.

¿Cómo evoluciona?

Tiende a persistir en el tiempo y a cronificarse. Ello puede hacer que nuestra vida sea invalidante en algunos aspectos.

Es verdad que en ocasiones los síntomas pueden desaparecer sin ningún tipo de tratamiento, pero no es lo más frecuente.

Muchas veces, los sujetos que lo padecen piensan que si lo dicen, los demás pueden pensar que están locos y por ello ocultan y no acuden al médico.En definitiva, sienten vergüenza.

En los casos más graves, puede haber un deterioro tal, que es indicada la hospitalización.

¿Cuáles son las causas del TOC?

Todavía se sigue investigando. Hoy ya no se piensa sólo que dichos comportamientos el paciente los ha aprendido durante la niñez sino que, al igual que en otras enfermedades neuropsiquiátricas, el TOC aparece como el resultado de la interacción de factores neurobiológicos (fallos en algunos neurotransmisores( serotonina)), ambientales (factores hormonales, infecciosos, etc) y psicosociales (estrés y ansiedad)que, juntos, hacen que tengamos una forma peculiar de percibir la realidad.

Los escáneres del cerebro han demostrado que el núcleo caudado y la corteza orbital frontal, están disparadas en demasía. También un área situada en el centro del cerebro, el cíngulo cortical, responde de una manera excesiva. Ahí es dónde se registran las emociones conscientes y al estar implicada, es lo que determina el malestar emocional que se siente.

¿Qué puedo hacer si pienso que tengo TOC?

Es aconsejable buscar un profesional comentándole los síntomas y en qué manera interfieren en tu vida. Si la hacen o no invalidante.

Por supuesto, él, tratará de descartar otras posibles causas, ya que algunas afecciones orgánicas son capaces de producir estos mismos síntomas.

¿Cómo actuará un médico o especialista en mi trastorno?

En primer lugar, haciendo un diagnóstico diferencial para saber qué es lo que debe tratar. No es lo mismo, como he comentado anteriormente, un TOC que un COC.

En el caso del TOC: con medicamentos específicamente indicados para reducir los síntomas que, a su vez, calmarán la ansiedad y el miedo. Hay que tener en cuenta de que los fármacos tardan un tiempo en actuar, por ello no se debe abandonar el tratamiento. En ocasiones, si no hay mejoría, el médico puede modificar dosis o cambiar la medicación.

Pero, como tratamiento coadyuvante, es conveniente que se siga también una psicoterapia para aprender, por medio de técnicas, a detener esos actos que se repiten con las ideas obsesivas y, al mismo tiempo, a reducir los síntomas de la ansiedad excesiva.

Si se trata de COC, quizá no sea necesaria la medicación y una buena terapia cognitivo-conductual e hipnosis, dará muy buenos resultados.

Importante:

Tanto el Trastorno obsesivo compulsivo, como el Comportamiento obsesivo compulsivo, tienen tratamiento y solución. Lo importante es hacer el diagnóstico y la terapia lo más tempranamente posible. Es aconsejable el consultar con el especialista. No sintamos vergüenza por ello y desterremos los tópicos que todavía pululan entre la población.

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