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Secuestros institucionales en manos de Jugendamt
Opinión - 03 de octubre de 2018
Escrito por Consuelo G. del Cid Guerra
 

La española Ingrid González emigró hacia Alemania el 21 de junio de 2013, junto con su marido y sus dos hijos, en busca de trabajo debido a la crisis económica española.

 

Su hijo mayor Iker, nacido el 30 de marzo del 2002, llegó a Alemania con un diagnóstico de hiperactividad con agresividad. Al empezar sus estudios en un colegio alemán, la madre informa de la situación del menor, así como de los cuidados especializados con respecto a su hiperactividad. El colegio hizo caso omiso y llamó al JUGENDAMT (servicios sociales alemanes), sin conocimiento de la madre ni consulta previa alguna al respecto.

JUGENDAMT se presentó dando alternativas de centros para la educación del menor, y en octubre de 2104, Iker ingresa en Heilpädagogium Schillerhaim, 67292 Kirchheimbolanden, de donde es expulsado por haber cometido tres faltas “conductuales”.

JUGENDAMT envía a Iker a su casa hasta encontrar un nuevo centro educativo. En agosto de 2016, JUGENDAMT informa de un nuevo centro que se encontraba a 200 km de distancia del domicilio materno. La madre, tras conocer el centro, accede al ingreso de su hijo, confiando en JUGENDAMT, y firmando un contrato en alemán.

Iker estuvo incomunicado durante cuatro semanas por "motivos de adaptación". Desde ese día, no ha podido ver a su hijo, actualmente no se le permite hablar con él ni siquiera por teléfono. En llamadas telefónicas anteriores, no se le permitía hablar en español con Iker. Aún así, la madre es consciente de la medicación forzosa aplicada a Iker, que apenas reacciona y responde con monosílabos.

La madre, al no estar de acuerdo con las medidas del centro, realiza un sinfín de peticiones no atendidas por JUGENDAMT, quien no facilitaba un intérprete. No informaban a la madre del estado de su hijo (actualmente tiene 16 años), ni de sus notas escolares. Iker estuvo ingresado en un hospital y la madre se enteró 48h después.

JUGENDAMT amenazó con llevar el asunto a los tribunales alemanes, y así lo hizo. El 19 de octubre de 2017, en AMTSGERITICH MAYEN tuvo lugar un juicio sin que la madre se pudiera defender, ya que su abogado (defensa jurídica alemana gratuita) dos días antes del juicio, decide abandonar el caso, diciendo que “no podía acudir porque tenía otro juicio”.

El juez no tenía informe alguno de valoración excepto los del JUGENDAMT ( falsos y manipulados) y pese a entregar la madre todo tipo de documentación, el juicio tuvo lugar sin abogado defensor.

El juez quita la patria potestad a la madre ( sorgerecht) alegando que Iker manifiesta que “es su deseo permanecer en Alemania” deseo jamás manifestado a su madre.

Por contra, en la última llamada telefónica grabada, Iker afirma querer estar con su madre y hermana. Iker, completamente manipulado y medicado, cuenta con informes psicológico-psiquiátricos que diagnostican una incapacidad. Su madurez no corresponde a la de un niño de su edad.

El 30 de octubre, la madre tenía que entregar su piso en Alemania, estaba sin trabajo y con los billetes de vuelta a España comprados. Regresó a España el 1 de noviembre de 2017 con su marido e hija.

La madre presenta todo tipo de quejas y alegaciones sin ser escuchada, con el agravante de residir en un país cuyo idioma no dominaba, por lo que precisaba de un intérprete, cuya situación complicaba tanto el asunto en general como su propia gestión. Durante el juicio sí contó con un traductor. El juez dijo hablaría a solas con el menor al día siguiente. La madre no vio aparecer a su hijo en el Juzgado.

Actualmente, Iker se encuentra ingresado en un centro terapéutico psiquiátrico de Baar (Alemania), habiendo perdido su madre la patria potestad, cuando su hijo Iker vivió siempre con ella durante 14 años y jamás manifestaría su deseo de permanecer en Alemania ingresado en un centro.

Por tanto, la tutela de Iker se encuentra en manos del JUGENDAMT, servicios sociales alemanes, cuando el menor es español, hijo de españoles, sin que exista desamparo alguno.

Ni embajada ni consulado españoles han atendido las peticiones desesperadas de la madre, quien reside en un pueblo de Murcia y lucha contra corriente para recuperar a su hijo.

Tras una corta conversación con el abogado alemán, este ha sido informado recientemente de que se le va a denunciar por la vía penal.

El pasado 27 de septiembre se realizó una pregunta con solicitud de respuesta oral en el Parlamento Europeo: Papel del Jugendamt, servicios sociales alemanes, en los “conflictos familiares de alcance transfronterizo”.

Estamos ante secuestros institucionales de niños españoles hijos de emigrantes en Alemania y Austria, que dejaron su país, España, en busca de un futuro mejor : sistema europeo que arrebata niños a sus madres, exactamente igual que en España.

Dicho sistema lo denuncié públicamente en Varsovia (Polonia) el pasado 19 de septiembre en la OSCE, ante toda Europa. La indefensión familiar es más grave ( si cabe) al tratarse de un país extranjero. El centro donde Iker se encuentra secuestrado, recibe ocho mil euros mensuales por niño tutelado. Idéntico proceso desnaturalizador, con el agravante de encontrarse en Alemania en la más absoluta indefensión.

Ingrid González lleva más de dos años luchando por recuperar a su hijo Iker.

¿Cuántos niños españoles han sido secuestrados por Jugendamt?.

http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+OQ+O-2018-000106+0+DOC+XML+V0//ES