El silencio de la duda

?De todos los animales de la creación el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir.? Esta frase es del escritor norteamericano, John Earnest Steinbeck, el autor del libro; la perla, que seguramente habéis leído.

Opinión | 20 de marzo de 2009


Últimamente están sucediendo tantas cosas dispares que empiezan a perder valor las palabras y comienza en el alma a resurgir como una especie de silencio.

No puedes sustraerte a las noticias del chico que mató a sus compañeros, ni puedes obviar el caso de Marta?la ira se acumula y pasan por tu mente mil propuestas dispuestas a acabar con esta gangrena social.

Después oyes que Robertd Hodgson fue condenado en el 82 a cadena perpetua por un asesinato que no cometió?y entonces te arrepientes de lo que pensaste antes y te dices;¿está el hombre capacitado para juzgar a otro hombre? .

Se hace el silencio?

Ves el sufrimiento de una adolescente con un embarazo no deseado y crees que el aborto es una medida necesaria en un mundo donde la culpabilidad personal de todo lo que le pasa a un individuo, se ha hecho bandera entre la insolidaridad y la adolescente posible e irremediablemente se encuentre sola como he conocido casos.

En la otra esquina escuchas el llanto de una pareja que no puede tener hijos y entonces te dices; ¿para qué el aborto y no la donación de ese hijo a una pareja de estas?.

Te planteas, ¿pero cómo puedo defender la vida si estoy a favor del aborto?¿Qué diferencia hay entre estas muertes y las de Gaza?. El aborto es un mal parche ante la irresponsabilidad de los actos de cada uno.

Se vuelve a hacer el silencio?

En una esquina un matrimonio se insulta y maldice y dices; ¡separaos y por lo menos vivís tranquilos.

A la vuelta de la esquina él se ha suicidado porque no soporta la soledad, o ella deambula por la vida sin ilusión y de psiquiatra en psiquiatra.

Se vuelve a hacer el silencio?

Cuestionas a Dios con la firme convicción de que si te dio la capacidad de razonar es porque le gusta tu oposición, como decía Wody allen.

Más allá del medio segundo, te encuentras adherida de nuevo a la única columna que parece no fallar en tu interior. Algún milagro cotidiano que no es sino la falta de explicación.

Casos extremos pero reales..

Se vuelve a hacer el silencio? y así empiezas a comer sin tener hambre, a beber sin tener sed y a hablar sin tener nada que decir, porque vas conociendo desde dentro que la realidad de cada hombre es distinta. Que única y exclusivamente puedes hacerte dueño de ti mism@ y tratar de entenderte. Que no te conoces del todo y enjuiciar solo pertenece a ese momento y tus emociones sin que tenga nada que ver con la vida real del otro.Que hablar se me está haciendo cada día más cuesta arriba y que solo hay un camino certero para vivir minuto a minuto y ese camino es el del corazón. Que el camino del corazón no tiene reglas fijas ni se guía por ninguna moral humana. Que solo es para los fuertes porque te exige renunciar a veces a personas en favor de justicias y que quien no lo sigue no llegará nunca a ser hombre ni mujer.

El camino del corazón no es el loco tintineo de la pasión, sino la certeza de lo correcto, en detrimento de todo lo que la lógica de la razón te pone delante de los ojos.

La razón está para servir al corazón, no al revés.

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