Isabel Pantoja, presa

Isabel Pantoja, de espaldas, custodiada por dos funcionarias y entrando en prisión con esa coleta tan suya que desprende mucho bucle. Compartíó marido la pobre con Carmen Ordóñez, que a su suegra la llamaba la medusa, y a la niña, Eugenia, la bajita plateá. Carmen, que era muy suya, ponía motes a la gente con mucha gracia. Me pregunto cómo habría asistido al funeral de su ex suegra y a esa entrada en prisión de la Panto. Lo mismo le pedía las cosas de su Paco-el de ambas dos- con un megáfono y en el último momento.

Opinión | 11 de diciembre de 2014
Cordelia Colby

Isabel, el ojo del huracán y gran cabeza de turco, paga una sentencia ejemplarizante ante todos los delicuentes, mientras otros, los grandes, pasean su impunidad con la desfachatez más descarada de la historia.

Que si lavó dinero hizo mal, qué duda cabe, pero otros muchísimo peor. Ahora, el ex alcalde , su exmujer y la artista, están todos dentro. Y así se apunta el tanto nuestra Justicia Española, sin verguenza en ningún sentido pero con la cabeza muy alta.

Qué mal se trata a las folcróricas,oiga, y cómo está la plaza : Ortega Cano dentro, su hijo en libertad vigilada, la prima de otra famosa en Alcalá de Guadaira -le echará una manita- y ya verán ustedes y nosotros, cómo a la primera salida tienen macro entrevistas y alguna se saldrá con un libro, el libro de la penada justo para la feria (No de Sevilla, del libro): Para entonces disfrutará de su primer permiso y a firmar ejemplares, en su derecho está por lo de ejemplarizante.

No creo que lo pase muy mal. La trena es una fiesta cuando entra una famosa. Hará amigas que con el tiempo serán confidentes, y a golpe de talonario cantarán la traviatta a la primera oportunidad.

Por lo demás, Isabel, yo te deseo suerte. Mucha suerte. Y que salgas crecida, por los aires más altos, compuesta y con peineta. Te deseo, también, que te sea muy leve. Voy contra tu canción, que no se apague tu voz aquella tarde, y que te quede mucho por vivir.

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