El juicio

Estamos rodeados. La sala de la Justicia y el Poder Judicial es suyo. Los consejeros generales, el gran ladrón que dice haber sufrido, el Rojo ( ¿Dónde vas, Alfonso Rojo, dónde vas, triste de tí?...Voy a por Elpidio Silva que hace tiempo no le ví, que hace tiempo no le ví). Rojo ?insisto- dice que el juez le produce ternura, y entre lo tierno y sufriente, el juicio debe continuar.

Opinión | 23 de abril de 2014
Consuelo G. del Cid Guerra

La renuncia del abogado resulta que es un posible delito (lo de la Aguirre, no), mientras, el concejal de marras haciéndose unas rayas (dimite y dice que es broma), el otro, borracho perdido, que también dimite, y aquí parece que sólo se largan por asunto de sustancias. La ?todavía- mujer de Bárcenas dice que está muy triste porque vive con 300 euros, est@s, ell@s todos, los Prefer-entes de la galaxia có-s-mica, junto con la prensa desatada que últimamente asusta al miedo mientras tirita el misterio. Para que luego se diga que el juicio es un espectáculo. Por atacar, se cargan el crowfunding alegando que Silva está vendiendo camisetas, autógrafos y cenas, porque lo que no conviene es asumir que la financiación de su campaña política no pasa por los bancos y Silva no es millonario.

Por si fuera poco, colocan a una magistrada que formó parte de la asamblea general de Caja Madrid y se niegan a apartarla, será por lo de jugar en casa y rodear de su carroña ladronzuela a ver si consiguen amedrentar a la peña. Y para ponerle sello, ahora el PSOE, con efecto retardado, se desentiende de la gestión socialista en Caja Madrid pero querellará contra Blesa, el gran dañado al que sólo le falta decir que se siente acosado por los preferentistas. Yo, sincera.Mente, me parto la caja ante semejante carnaval bananero, pero Silva es mucho Silva, y escribió bien: La justicia española está definitivamente desahuciada.

Recomendamos











Este sitio web usa cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Si sigues navegando, aceptas el uso de cookies por parte de tenemoslapalabra.com.