Te lo juro yo

PedroJota nunca había tenido El Mundo a sus pies con semejantes dimensiones. Propietario, confesor, compinche y mensajero del hombre de los sobres, ya rey de la cárcel a día de hoy. El puto amo. Bárcenas sabe mucho y lo tiene casi todo, pero eso no significa que de su manta salga sólo la verdad. Polillas haylas, rencor existe, y su dosis de venganza puede ser peligrosa. Mientras tanto, desde la pequeña pantalla diaria se conjugan verbos escatológicos en escenarios de lo más guarro, y preguntas bajunas sobre el sabor del semen de Amador Mohedano. Así se nos distrae manteniendo la raya conveniente para que nadie se pase. Esperanza Aguirre, encolerizada como su apellido indica, sueña con llenar tres veces el Bernabeu de personas diferentes. Aznar delira repitiéndose aquello de España va bien.

Opinión | 06 de agosto de 2013
Consuelo G. del Cid Guerra

Y Rajoy, más tarde o más temprano, se va a rajar. No se puede ser más cobarde. A todo esto, Urdangarín declara y la noticia pasa a un segundo plano porque por algo tenemos chorizos actuales mucho más escandalosos. Entre correos electrónicos, sms, libretas escritas a mano y cuentas bancarias hay para pillar cacho. Lo importante -el titular- se mueve por otros derroteros populistas. A saber: Que Bárcenas se hace traer los Habanos al trullo por un conseguidor, que a su mujer no le permiten llevar bolígrafo y papel en los vis a vis, y ?lo último, esto es muy bueno- que el ahora preso aparcaba su trineo en el parking de la calle Génova. Al loro, porque en cuatro días nos pueden convencer de que es Santa Claus en verano tirando de unos renos sobre alimentados.Y de la zorra de Merkel no se puede ni hablar porque resulta que la zorra ?la suya- es España. Esto ya no hay quien lo arregle. Se baila un zapateao sobre la tumba de nuestra piel de toro y la pobre Rocío Jurado no es capaz de levantar la cabeza ante semejante espectáculo. La peña se horroriza, escupe y habla al tiempo que sube y sube la audiencia. Amigos, enemigos, ex maridos y esposas, hermanas y cuñaos, ballaores, petardos, fuegos del gran artificio al que nos acostumbraron. El DNI de Franco, el de la Infanta, la Reina abucheada, una princesa triste y de muy mal comer ?no como otras- plebeya y vilipendiada, la muleta del Rey con sus amantes, un Presidente fofo por fuera y en diferido, la banda que le acoge y se despacha a ratos con sumas majaderías justificando restas. Y aquí nadie dice la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Nosotros, los pequeños costureros del engaño, tragamos la amargura con vasos de plástico. Y nos dejamos hacer porque les dejamos ser.

Claro que la culpa de que esto pasara, no la tuvo nadie, nadie más que yo.


Recomendamos











Este sitio web usa cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Si sigues navegando, aceptas el uso de cookies por parte de tenemoslapalabra.com.