Vicente Ferrer, un hombre bueno

Vicente Ferrer, un hombre bueno

El nuevo Papa me acerca más ?si cabe- hacia Vicente Ferrer. Un hombre intachable que dejó los Jesuítas en 1970 para crear su propia historia sagrada. Un hombre bueno. Su huella me condujo hasta la Basílica de Santa María del Mar con la intención de asistir a su funeral. Permanecí de pié entre una multitud de lo más variopinta. Personas de todas las nacionalidades.De todas las razas. Ateos y creyentes.

Opinión | 27 de marzo de 2013
Consuelo G. del Cid Guerra

Uno se pregunta cómo se distingue al ateo en una iglesia, hecho ?por cierto- muy poco común. El ateo no reza, no se persigna, no se arrodilla. Asiste conducido por ese sentimiento de respeto, de gran admiración hacia un ser humano que se va, que merece, que ha sido grande sobre lo más pequeño. El mundo es un pañuelo. En Santa María del Mar hice la primera comunión, No había vuelto a pisar la iglesia hasta aquella tarde, y allí me llevó Vicente Ferrer.


-¿Pero qué haces aquí?

-Lo mismo que tú.

-No me lo puedo creer...

-Pues la creyente eres tú.


Su recordatorio, azul y blanco, dice: ?Estamos aquí para poner remedio al sufrimiento y a las injusticias.Ese es el sentido de nuestras vidas, la respuesta a qué somos,por qué y para qué estamos aquí?.

Entregó su vida entera a los más desfavorecidos. Nunca fué un Santo Padre. Llegó a la India en 1952 cuando era misionero jesuíta. De joven se afilió al POUM y fue llamado a filas. Participó en la Batalla del Ebro. Estuvo en el campo de concentración de Argelés Sur-Mer. Entregado por las autoridades francesas a las franquistas en Hendaya, se le internó en el campo de concentración de Betanzos.

En 1944 dejó su carrera de Derecho e ingresó en los Jesuítas, orden que abandonó en 1970.Se casó con Anne Perry, y juntos fundaron la organización Fondo de Desarrollo Rural. Las altas clases políticas le consideraban una amenaza. Recibió un gran apoyo por parte de Indira Ghandi. En 1996 constuye su propia fundación. Su actividad se centró en Anantapur, donde construyó tres hospitales generales, 114 clínicas rurales, 1.696 escuelas y 30.000 viviendas.

Su viuda, Anne, dijo que su marido no tenía ninguna intención de descansar en paz.

Vicente Ferrer me llevó hasta una iglesia.El hombre que acerca a Dios, lo creamos o no. Ahora cabe esperar que este nuevo Papa, Francisco I, nos acerque a los hombres, puesto que ya es Iglesia,Santo y Padre. Porque ?Estamos aquí para poner remedio al sufrimiento y a las injusticias.Ese es el sentido de nuestras vidas, la respuesta a qué somos,por qué y para qué estamos aquí?.

De él se dicen muchas cosas. Algunos le llaman el cardenal de los pobres y otros afirman que colaboró con la dictadura. Tiempo al tiempo. Vicente Ferrer cambió la vida de dos millones de personas.Y sobre Francisco I se puede cambiar de opinión.

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