Jaque al Rey, la falsa princesa Corinna

Jaque al Rey, la falsa princesa Corinna

La caza mayor no es como en Memorias de Africa, y -por supuesto- Karen Blixen, aquella hermosa baronesa por matrimonio, no es tampoco Corinna Larson, y ya puestos, de Robert Redford a Juan Carlos de Borbón -por rey que sea- va un abismo.Corinna, la falsa princesa -ya no lo es, puesto que se divorció de su segundo marido-, el siempre príncipe Casimiro zu Sayn-Wittgenstein. (Caray con el nombre de pila), se ha convertido en la acompañante oficial del Rey Juan Carlos desde 2006, y la prensa española lo sabía, puesto que se expusieron públicamente. Ella con un vestido rosa. El rodeaba su talle con ese enorme brazote de bonachón Borbón. Y la besaba. Pero la prensa calló -dicen- por respeto a la Corona.

Opinión | 26 de abril de 2012
Consuelo G. del Cid Guerra

Ella es rubia, correctamente recauchutada, con labios prominentes y neumáticos. Planta esa sonrisa típica de las ricas felices. Sabe estar -ser ya es otro asunto- es elegante, aunque abusa del raso. Su agenda vale un imperio.
Los Sayn no la quieren mucho, puesto que ha sido eliminada de su egregia página web, y Corinna es como si no hubiese existido, pese a tener descendencia con su ex principito. No les gustaba. Demasiado altanera, diez años mayor que él, caprichosa, trepa, especia-lista, pero que muy lista, en ser arte y formar parte de las más altas esferas. Se casaron por lo civil en Londres, y un año más tarde por la iglesia, en Salzburgo. El matrimonio acabó como el rosario de la aurora.

Su primer marido fue Philip Atkins, el potentado. Tuvieron una hija. Nastassa, que vive -como le corresponde a la muchacha- en Mónaco.
Entre el potentado y el príncipe, tuvo una relación con Gert Rudoph Flick,cuya poderosa familia controla por completo la marca automovilística Mercedes, que ha personalizado modelos para el Rey Juan Carlos a modo de disfrute temporal. Dentro de esa curiosa ?personalización? real para la -no menos- sorprendente ?cesión? de cochazos, se incluye un cambio de marchas en plata realizado por el joyero Patrick Mavros, íntimo amigo de Corinna y muy relacionado con las cacerías. De Mavros se dice que protegió a los elefantes asiáticos, diseñando un gran huevo con animales salvajes entre los que destacaba muy especialmente el elefante, su favorito. Tanto, que las colecciones de Mavros cuentan con colgantes,gemelos, anillos, pulseras, pendientes, hebillas para cinturones, cucharillas y hasta ceniceros : Todos de elefantes.
Corinna dirige desde el año 2000 una importante armería que tiene su base en Londres. Organiza expediciones de caza y tiro en cualquier parte del mundo:

"A través de nuestros contactos y relaciones personales somos capaces de ofrecer una gran variedad de paquetes para satisfacer sus necesidades, sean perdices en Inglaterra oriental o jabalíes en Austria".

Y con ella se fue nuestro rey a cazar elefantes mientras al pobre Froilán le caía un tiro en el pie jugando a las armas con su padre, el yerno-drácula. A su vez, el otro yerno continúa de juzgado en juzgado por sus turbios asuntos, la infanta Elena dice que trabaja y por ello no se enteró de nada, Cristina ni se sabe. Sofía -que de verdad es Reina- se encontraba en Grecia, y no es de extrañar, puesto que su panorama es para poner tierra de por medio ; situaciones frecuentes -como diría el comunicado- en ese tipo de circunstancias.

Corinna representó al Rey Juan Carlos en Arabia Saudí. Fue recibida en 2007 por el príncipe Al Waleed Bin Talal, presidente de la Kingdom Holding Company. Este principito exótico fue acusado de acoso sexual en Ibiza -2008- . Su víctima, una modelo, interpuso la demanda. Pero no pasó nada, y nuestro Rey , a través del embajador español Pablo Bravo, entregó una carta a Bin Talal en la que le felicitaba por el ?veredicto correcto?.
Como a todas las mujeres cazadoras, ricas y de limitado perfil, le gustan los deportes de riesgo y tiene su ONG : Authentics Foundation. Y es entonces, justo entonces, cuando se atreven a a decir que ?trabajan?. Extienden sus tentáculos, rodean, serpentean y atrapan a esa corte masculina con cuya baba se podría incluso crear una marca de cosmética, puesto que la de caracol es muy vulgar.

Un periodista italiano afirma que Juan Carlos de Borbón, Rey de España, tiene a Sofía como reina y a Corinna de princesa. Pero a mí no me la cuelan, digan lo que digan y sean quienes sean. La prensa española es muy cobarde. Asume a esta individua desde ayer, y porque no le ha quedado más remedio. Resumiendo : Pues que Corinna Larsen es la amante del soberano, entre otras. Pero digamos que esta es la querida oficial.
Con lo de la cacería y su posterior escándalo, su amigo Patrick Mavros, el joyero de elefantes, se ha molestado muchísimo. Tanto, que incluso ha enviado a la revista digital de hostelería ?parahoreca? el siguiente comunicado :

?Por favor quita esta fotografía que estaba conteniendo la semejanza del Patrick Mavros inmediatamente de cualquier formato: en línea, correo electrónico, impresión, etc. Esto incluye las variaciones o derivaciones de esta imagen con derechos de autor. Aprecio su cooperación en la solución de este asunto de la infracción de derechos de autor. Por favor me informa a la mayor brevedad posible una vez que haya hecho esto. Sinceramente, Alexander Mavros?.
Se trata de una fotografía que lleva ya tiempo dando vueltas por la red. En ella aparece Corinna, con un vestido blanco y la mano en el pecho, junto a Mavros y el Rey Juan Carlos.

De momento me queda el asunto relativamente claro, puesto que se le nota mucho. La obsesión de nuestro Rey por las rubias y los elefantes es digna de estudio.

Algo para recordar:



Esto parece no contradecir en su personalidad su afición a los safaris y su participación en regatas y actividades acuáticas de alto riesgo. De España, además de Madrid, conoce Lanzarote. El título que ostenta le vino dado con su boda con el príncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Berleburg, casi 10 años más joven que ella. Se casaron civilmente en Londres en 2000, y la ceremonia religiosa se celebró en Salzburgo (Austria) en 2001, tras la anulación de su primer matrimonio. Hasta entonces era Corinna Larsen, divorciada de Philip Atkins, con quien en 1992 tuvo a su hija Nastassi.

 



"No son personas habituales de la Prensa del corazón. En Alemania no es como aquí".

Como le gustaba España -había disfrutado algún verano en Lanzarote-, comenzó a pasar largas temporadas en un chalé en El Pardo y se integró en la vida social, llegando a formar parte de delegaciones empresariales en representación de España en países como Arabia Saudí.

Tiene gustos caros, como los safaris y las actividades acuáticas, y se dice que adquirió un collar de esmeraldas de la condesa de Romanones, que en el pasado fue de Anita Delgado, maharaní de Kapurthala, y que fue vendido por 400.000 euros por Sotheby´s, aunque la casa de subastas no confirma si fue ella quien lo compró.

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