La última cena

No tengo apóstoles ni me acompaña dios alguno. No me quedará estampa odiosa o adorable de esta jornada póstuma. Viva la quinta brigada, ay, Carmela... España es una noria con luces navideñas, del color y la tómbola, toro negro enamorado de la luna, turista de alpargata, chancla de comercio chino que no da para más. Ay pena, penita, pena...post franquismo demócrata que guarda sus emblemas pegados a los dogmas. Españoles, casi muertos. Desahuciados, en el paro, pobres de solemnidad. Regresa esa santa semana de mantilla y peineta, su sentido rosario con cuentas nacaradas. Marcha atrás, atropello, embarazo inocente en vientres de un menor que conoció varón. Creced y multiplicaos. Qué caro está el condón. Valle de los Caídos. Tropezones enhiestos, quién da más?... han cantado línea.

Opinión | 20 de noviembre de 2011
Consuelo G. del Cid Guerra

Las urnas, como el Domund, protegen a los sordos, hipócritas, estúpidos, tontos cuyo babero escupe juicio final. Mañana será tarde. Ni siquiera otro día. Nuestro mañana patrio, la fiesta de guardar, un perro que camina, el Corte Inglés, Seguridad Social, bótox, su puta madre, cabrón progenitor, oficio de vacantes, vagos, los maleantes, orgullo y pasión.

Esta noche es la última. Me dispongo a cenar.

Recomendamos











Este sitio web usa cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Si sigues navegando, aceptas el uso de cookies por parte de tenemoslapalabra.com.