Aída Nizar, sobrevivirá...

Esa egolatría pública ?que dudo íntima- plasmada desde su primer gran momento en ?Gran Hermano?, le está pasando factura. Aída Nízar no se quiere lo suficiente, puesto que no puede asumir el hecho de no ser querida por los demás. De su amor personal a ese odio ajeno en general, no hay más que un paso, como de lo público a lo privado. Los ?supervivientes? de esa selva real, como la envidia misma, no se cortan un pelo para tirar la primera y siguientes piedras, defenestrar al más osado y ejercer de buenos, buenísmos compañeros, concursantes y personas. Caray, qué nivel. ¿Pero quién es esa peña, al fin y al cabo, sino personajillos enganchados al mundo rosa, programas amarillos y realitys dignos de casquería urbana?...si es que le dice la sartén al cazo: Quita, que pringas?

Opinión | 21 de mayo de 2011
Consuelo G. del Cid Guerra

Aída está más perdida que un pulpo en un garaje. Ya no habla con Dios sobre sí misma y en tercera persona, sólo llora. Amenaza, incluso, con dejar para siempre la televisión, cosa que dudo. Quienes de verdad la conocen, aseguran que no tiene nada que ver con lo que representa. Su programa de denuncia social en el canal catalá Objetivo Aída, me parece bueno. Sus puestas en escena tampoco son más lamentables que las de otros.

?Ladran, luego cabalgamos?. Puede que se haya creído la frase a pies juntillas, pero ahora la ponen de patitas en la calle y está sin saber dónde meterse. No seré yo quien la fusile, porque creo firme.Mente que sobrevivirá, y que este sufrimiento tan elegido como gratuíto, puede que haga aflorar a la verdadera Aída Nízar, puesto que por mucho que la haya cagado, no le corresponde a ella sola la lluvia de mierda, porque aquí nadie es inocente. Los frikis selváticos parecen apóstoles, se unen y desunen por cualquier majadería, y mientras tanto, a una de las concursantes le explota una teta.

Contra todo pronóstico, te deseo suerte, Aída. Lucha contra tu propio elemento, porque en la mayoría de las ocasiones, el fracaso supone la más resplandenciente victoria.

 

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