Miedo al bienestar y/o al malestar

Hay una tendencia natural a vivir bien y mejor, pero a veces parece que domina la de vivir mal y peor. Deseamos solucionar los problemas que se presentan, para dar satisfacción a nuestras necesidades y sentirnos cada vez más libres, pero el miedo falso al bienestar parece hacernos repetir acciones que nos estancan en el malestar. Lo que da miedo e implica maleficios es el peligro real del malestar, pero el bienestar da la felicidad de estar en el presente, asumiendo que sus costes son los beneficios.

Opinión | 04 de marzo de 2011
Juan Antonio Saavedra

Un coste o beneficio del bienestar es aceptar a veces sentirse solo, distante hasta de las personas más cercanas, e incluso actuar no sólo de forma diferente sino opuesta a lo que esperan algunas de esas personas.

Un coste o beneficio del bienestar es asumir las crisis para usar todos nuestros recursos reales o potenciales y disfrutar un nuevo estado.

Un coste o beneficio del bienestar es entrenarnos en restar comportamientos egocéntricos y mezquinos para avanzar hacia la satisfacción adecuada de las necesidades e intereses colectivos.

Un coste o beneficio del bienestar es superar esas resistencias a las caídas de muros o fronteras y esas rigideces mentales de individuos o colectivos que se sienten amenazados en perder los privilegios que siempre han disfrutado.

Un coste o beneficio del bienestar es dejar de creer que yo soy el que pienso lo que pienso, sobre todo si lo que pienso me lleva hacia situaciones de malestar y destrucción o violencia. Al descubrir que el pensamiento es el que produce el pensamiento o idea del yo, uno puede empezar a dirigir todos sus pensamientos o ideas sin repetir los mismos círculos viciosos de conductas no productivas. 

Un coste o beneficio del bienestar es dejar de estar en la mente, la creadora de la distancia entre el observador y lo observado y de las separaciones artificiales, para estar en la realidad presente como una parte de ella y en continua evolución hacia una humanidad más humana.

Un coste o beneficio del bienestar es dejar de buscar el bienestar y la paz, porque sólo van a formar parte de nuestras vidas cuando vivamos en contacto con el Ser que somos, que es lo que nos eleva a un nivel de conciencia donde todo funciona al mismo tiempo y crea una energía tan poderosa que le quita poder a todos los falsos poderes que defienden los intereses mezquinos de los yoes mediocres.

Desde el bienestar que ahora siento y desde la conciencia que ahora puedo tener sobre los problemas del momento histórico que vivimos, invito a los que lean este escrito a ir más allá de las soluciones económicas o políticas que se ofrecen. Si la mente individual y colectiva en que nos hemos educado tiene mucha responsabilidad en los problemas que tenemos, conviene crear una nueva cultura donde los seres humanos descubramos la conciencia de ser lo que somos y no la del yo que creemos que somos. Necesitamos soluciones metanoicas y algo más que la mente lógica llena de identificaciones y comparaciones.


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