Algunos pedazos rotos de mi espejo

Algunos pedazos rotos de mi espejo

La decrepitud es el abono que ayuda a que algo bello nazca. Dudas si quieres porque quieres tus dudas cuando sabes que quieres. Hay ángeles en el infierno que también necesitan ser amados. No todos se van. Podríamos tenerlo todo si el mundo no nos tuviera a nosotros. Hagamos nuestro mundo.

Opinión | 19 de julio de 2010


_______


Un urbanita con 7 ojos se pasea entre las huellas de otros para dejar su huella, emite su luz para iluminar a los que no ven, crea espacios en los que sentirse cómodo allí donde otros se tropiezan, y esculpe puertas para que nadie olvide su mundo a pesar de haber caído a éste.

_______


Una luciérnaga desobediente dejó el volcán con la intención de expandir su luz allí donde los humanos han olvidado intuir. Es tan fácil perderse entre tantos templos enmohecidos... No importa. Ya ha encontrado huecos en el cemento, los suficientes como para derretir el hielo y dejar sus huevos.

_______


La rabia. Dejarte las uñas en la pared para poder coger algo. Tan cansado de intentar ser físico que me he quedado flotando, pero se me puede respirar. Todo el vapor es química emocional, David de mis pulmones.

_______


Qué no habrás encontrado tú, dónde estarás, para cuando llegue yo. Has viajado por cada desierto en el que he vivido, pero nos siguen separando los recursos. ¿Débil? Pocos saben lo fuerte que hay que ser para frenar todo este tiempo de inercia. Iré en contra de la naturaleza para llegar a ser Dios. Sólo pido que tu velocidad no me haga más pequeño. Seamos reyes, bailemos hasta que la carne cambie.

_______


La humanidad es neutra. Y olvidadiza. No quiero ser humano. No quiero estar vivo. Puede un muerto escribir?

_______


La húmeda carne y la hirviente sangre, regidas por sesos entumecidos borboteando, sólo cubren y oprimen los huesos que nadie quiere. Son los vestidos de luto de la puta que soy.

_______


Te sigo sintiendo, aunque sé que cuando te repartas a mí sólo me tocará el agujero del donut.

_______


Y si el humo que inhalo es provocado por el fuego, ¿por qué los escalofríos?

_______


Estoy demasiado muerto, lo que me hace estar demasiado vivo. ¿Utilizo demasiado la palabra demasiado? Un síntoma...

_______


¿No te basta con verme arder para extender tus alas sobre mí?

_______


Cuidado con lo que gritas, que el eco produce cicatrices.

_______


Mi cama, siempre tan húmeda, húmeda de sal. La tuya, siempre tan manchada de blanco. Maldigo cada gota de sudor que cae sobre tus sábanas.

_______


Yo soy la experiencia pasiva. ¿Cómo no odiar mi sangre?

_______


Vivíamos en la misma habitación. Nunca me cansé de hacerle la cama. El amor en el autodesprecio. No quería ni salir a comer, me bastaba con sus sobras. Dicen que no escoges a quién amar. Tampoco por quién ser amado. Preguntándome siempre por qué llegaba cada mañana con la lengua tan roja, decidí dejarle una taza de mi sangre sobre la mesilla. Ahora me he quedado en el vacío, y la puerta está cerrada por fuera.

_______


Sólo quien odia puede saber cómo amo.

_______


Es verdad que todo es mentira. Si pudieras olvidarte a ti mismo beberías más sangre. Preciosa sangre corriendo entre los muslos. Tanto amor por la carne. ¿Qué es la carne sin sangre? Se lo pregunto a todo el mundo. Mi habitación, llena de misioneros que se van tirando por la ventana con cada respuesta. Cada vez quedan menos. Pronto me toca a mí.

_______


Todas las bellezas. Dicen que dos diferentes. Yo que millones. ¿Qué más da si te presentan al Sol? Una más ha cerrado la puerta. Con cada puerta que se cierra se abre una ventana que me incita a tirarme por ella, pero no. Me quedaré en la cama, mojado, acariciando hasta irritar con las sábanas los muslos enrojecidos por el agua fría de la ducha, sintiendo la sangre que ofrezco, mirando mi mano abierta que nadie más ve.

_______


Un ausente marchito preguntándose por quién, por qué pedazo de carne quiere él molestarse en abandonar la multitud. Todo fuera de su lugar, del que le daría yo si pudiera parar el tiempo. El truco perfecto de Dios para no tener adversarios.

_______


¿Por qué aquel pedazo de carne? Hay muchos más. ¿Desórdenes? En ella también estoy yo. El tiempo no perdona. Si llegaras al lugar en el que floto y nos hundiéramos nada más tendría importancia. Morimos sólo si planeamos en abstracto. Y aún hay tanto que hacer. No quiero seguir viéndome, pero mi razón para no sacarme los ojos es no perderte de vista.

_______


Preciosas gotas de terciopelo. Que no me dejan salir. Que no me dejan entrar. Que borran el hedor. Que lavan los muslos para que olvidemos lo aprendido; las normas. Que reavivan los anhelos. Que intercambian nuestros vapores permitiéndonos respirarnos. Que resbalan en luces de neón para dejarnos ver brillos. Para dejarnos hacerlo mejor.

_______


Deja que los muertos hablen. Nadie mejor que un muerto para aconsejarte sobre la vida.

_______


Habitaciones de paredes rojas infernalmente pasionales, habitaciones iluminadas con luces rojas de burdel que sacian mi sexo incompleto, habitaciones blancas manchadas del rojo de la sangre de mi deseo... Deseo que sean mi hogar de puertas abiertas, no mi prisión de clausura...

_______


¿Puede uno llenarse a base de carencias?

_______

Y sigo buscando opiáceos de carne, hueso y sangre, que les den a los sueños táctiles la importancia que se merecen.

_______

¿Cómo resumirlo todo en un deseo? Un refugio para estómagos demasiado ácidos.

_______


Incinerado el Ermitaño me niego a seguir esperando a que la Espera deje de esperarme.

Recomendamos











Este sitio web usa cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Si sigues navegando, aceptas el uso de cookies por parte de tenemoslapalabra.com.