Adiós al colegio

Adiós al colegio

Los hijos del Estado, cuyas familias serán castigadas con penas de prisión si los niños no van al colegio.

Opinión | 01 de septiembre de 2020
Consuelo G. del Cid Guerra

Ordeno. Mando. Multiplica dando un brinco, Cinco por uno, cinco. Multiplica de una vez, Cinco por dos, diez. Y así en adelante la cadena de contagio por persona. Confinados de forma ejemplar bajo discurso diario gubernamental. Que no cunda el pánico. Familias arruinadas que se quedan sin trabajo, y -en consecuencia- sin ingresos. Una renta mínima que no llega a todos.

La vuelta al colegio se ha convertido en una rebelión. La ministra de educación dijo en enero: "No podemos pensar de ninguna de las maneras que los hijos pertenecen a los padres". Y se está dejando muy claro. Los hijos del Estado, cuyas familias serán castigadas con penas de prisión si los niños no van al colegio. Así lo refleja toda la prensa: derecha e izquierda. No va más.

Cinco por tres, quince. Cinco por cuatro, veinte. Niños que aterrizarán en clase con mascarilla, separados los pupitres, cumpliendo el reglamento pandemial.

En 1960, la niña prodigio Marisol cantaba "adiós al colegio". Mientras tanto, España encerró en un reformatorio a una menor "POR HABERSE IDO CON LA COMPARSA DE LA ARTISTA  DE CINE MARISOL", siendo esos todos sus "antecedentes", y hoy, en 2020, se agita la polémica sobre el pasado comunista de la artista. La traducción es tan sumamente esperpéntica como temeraria. La vida nunca fue una tómbola. Para ninguna. Pero pasaron los años, sumando décadas, y creímos que las cosas habían cambiado. Cinco por cinco, veinticinco, multiplica con ahínco.

Qué puede suceder ante el primer contagio. A quiénes echarán la culpa. Me duele la boca de decirlo y los dedos de escribir que cambiaron las formas, pero no el fondo.

Y ahora, a matarnos entre nosotros discutiendo sobre el asunto para que las redes ardan como nunca jamás.

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