Hermanas Servidoras de Jesús de Cottolengo del Padre Alegre Properties

Hermanas Servidoras de Jesús de Cottolengo del Padre Alegre Properties

Las monjas vuelven a mostrarnos, una vez más, cómo se funciona en este mundo predicando una cosa y haciendo lo diametralmente opuesto. Con el conocimiento que tras milenios han ido acaparando sobre la naturaleza humana, las servidoras de la más destructiva secta de la historia saben bien que basta con ponerse un rimbombante y caritativo nombre y hacerse fotos junto a niños lo más desamparados y minusválidos posible para acaparar todos los bienes que puedan para su organización.

Opinión | 23 de noviembre de 2013
Pere Borràs

El muy bien hallado nombre de "Las Hermanas Servidoras de Jesús de Cottolengo del Padre Alegre" es bajo el que se conoce esta rama de la secta radical católica, a cuyas componentes se les ha filtrado a la prensa (qué mala suerte, hermanas) que van a proceder al embargo de una mujer y su hijo de 8 años porque la vivienda que habitan les fue dada en herencia a las monjas por su propietaria, la tia abuela de la mujer, a condición de que su hermana (la madre de la desahuciada y abuela del niño) pudiera disfrutarla hasta su muerte.

Sin entrar a cuestionar la impecable corrección legal que sirve de cimiento para que las hermanas servidoras de Jesús de Cottolengo del padre alegre hagan y deshagan a su antojo lo que ellas consideren con la vivienda, uno se pregunta hasta qué punto es sana una sociedad que permite que alguien mayor pueda ser estafado al punto de dejar sus bienes a una organización criminal dejando en desamparo a su familia bajo la promesa de ir a un cielo muy bonito con un Dios muy bueno y no a un infierno muy feo con un diablo muy malo.

Aprovecharse de los mayores y su cándido temor a un Dios muy bueno que te mandará al infierno si no haces lo que dice, inducir aviesamente a que leguen sus bienes con la implícita idea de que así se los tomará por más buenos en las puertas celestiales, puede producir asco o no, pero es manifiestamente reprensible. Puesto que una acción indebida o reprensible es un crimen, o así lo define el DRAE, y criminal es aquello relativo a este, no me he dirigido a las hermanas servidoras de Jesús de Cottolengo del Padre Alegre como organización criminal gratuitamente, ni mucho menos. Las he calificado como el diccionario da a entender que son, visto cómo actúan.

Pero por si alguien sigue pensando que esto son cosas de abogados, puntos de vista, que las monjas al fin y al cabo sí se ocupan desinteresadamente de los demás... ¿Saben que una de las monjas de esta organización tiene una fortuna de unos 59 millones de euros? Pues esperen que le pongo la guinda: libres de impuestos. Ahí queda.

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