Mari Liendres

- Te va a destrozar, te va a destrozar y te va a destrozar. No sabes dónde te has metido. - Anda ya, tío, no me jodas... ¿destrozarme a mí una mujer que no llega al metro setenta?... ¿Tú te pinchas o qué?

Opinión | 31 de julio de 2013
Cordelia Colby

- Es su Mari Liendre, y has tocado a su amigo. ¿Tú tienes Mari?

- No.

- ¿Lo ves?... estás completamente solo. Esto no se arregla a puñetazos como pretendes, chaval. Déjale en paz o saltará ella como una fiera, y no tienes ni idea de quién es su Mari.

- Me lo cargo. Le voy a poner verde por todas partes hasta desprestigiarle. Voy a ir por todos los baretos, saunas y colectivos. Le tengo acojonado. No paro de mandarle mensajes amenazantes y sé que está escondido en su casa cagado de miedo. No me da la gana de que ande quedando con mi ex, y lo de su Mari Liendre no me preocupa nada, a mí una tía no me asusta.

- No la conoces. Para o te buscas la ruina. Déjale en paz.

- No quiero. Y no necesito Mari Liendre para nada ¿entiendes?

- Eres un desgraciado, una ladilla, un chismoso de lo último. No tienes Mari porque eres malo y ninguna mujer sería amiga tuya, y menos Mari. Para tener Mari Liendre hay que saber querer, eso lo primero, y tú no sabes ¿entiendes?... Una Mari daría la vida por su amigo, y él por ella. Cuántos no hemos salido del armario y ellas han sido nuestras más fieles compinches. Nos acompañan a bodas, bautizos, comuniones, reuniones familiares y eventos sociales. Se hacen pasar por nuestras novias, nos protegen, nos entienden, nos quieren. Y aunque estés fuera del armario, ellas están igual, sea donde sea. Son hermanas, guardaespaldas, el primer hombro en el que se llora. Duermen abrazadas a nosotros, son capaces de todo por ayudarnos, defendernos y evitar cualquier cosa que pueda hacernos daño ¿entiendes?

- ¿Pero quién es la Mari Liendre de ese cabrón?

- No es un cabrón. El cabrón eres tú. ¿Entiendes?

- Quién es su Mari Liendre, te pregunto...

- Cordelia Colby

- Hostias...

- ¿Entiendes?

 

 

Recomendamos











Este sitio web usa cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Si sigues navegando, aceptas el uso de cookies por parte de tenemoslapalabra.com.