Turquía: ¿miembro de pleno derecho de la Unión Europea?

El presidente Obama ha insistido durante su triunfal gira por Europa y especialmente por Turquía: USA apoya el ingreso de aquel país en la Unión. Italia, España y los verdes europeos soportan así mismo esta propuesta. Alemania, Francia y otros partidos conservadores están en contra.

Actualidad | 10 de abril de 2009
Andreas Kuska

He aquí 10 argumentos para rechazar rotundamente, tal vez, la propuesta que nace del desconocimiento de la realidad:

  1. La UE no necesita fronteras exteriores con países como Irak, Irak, Armenia. El evidente problema de seguridad y de migración lo pagaríamos entre todos.
  2. Turquía, geográficamente no pertenece a Europa en el 99% del territorio. En vez de buscar aventuras, deberíamos profundizar la actual Unión haciéndola más flexible, más cercana a los ciudadanos.
  3. Pronto habrá 100 millones de turcos e integrar a tantas personas presenta una problemática distinta a la integración de Malta.
  4. Turquía no es un país bisagra entre el mundo árabe e islámico y el occidental; la intensa colaboración con Israel, sus posiciones claramente pro-occidentales son vistos por los países musulmanes como extremadamente partidarios a las esferas de influencias de USA y la UE.
  5. Con el partido AKP en el poder, el kemalismo -laico y republicano- va perdiendo importancia; los islamistas están siendo controlados por el poderoso ejército, pero su poder no para de crecer.
  6. Turquía mantiene enemistad con casi todos los países vecinos: con los griegos por Chipre (donde Turquía se opone a la legalidad internacional), con los vecinos del norte por sus minorías.
  7. El problema de los curdos está más lejos que nunca de recibir un trato justo por parte de los turcos nacionalistas.
  8. El importante PIB de Turquía (por volumen, directamente detrás de España si tenemos en cuenta los elevados precios de España) convertiría a ese país en perceptor neto de transferencias durante décadas; además tiene un peso demográfico importante y encima posee un alto PIB de agricultura.
  9. Los importante flujos migratorios del pasado quedarían en ridículo delante del potencial que abriría una segunda ola migratoria, si la UE lo permitiera.
  10. Es estado turco es extremadamente autoritario; en amplios ámbitos manda el militar, en ausencia de un estado de derecho a la europea.

Cabe destacar la relativamente buena integración de los ciudadanos turcos en Alemania, Francia y Gran Bretaña. Pero por los motivos arriba expuestos, tenemos que aplazar la fecha para el ingreso más allá del año 2025.

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