Año 2018, el cuarto más caluroso jamás registrado
Actualidad - 08 de febrero de 2019
Escrito por Pere Borràs
 

2018 fue el cuarto año más caluroso jamás registrado desde 1880, año en el que se iniciaron los registros de temperatura, según dos informes de NASA y la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica (NOAA por sus sigla en inglés).

El año pasado fue tan caluroso que las temperaturas globales de la superficie terrestre y oceánica fueron 0.79° Celsius por encima del promedio del siglo XX. En los últimos 140 años solamente ha habido tres más calurosos, y han sido los precedentes: 2016 (el más alto, en parte debido a El Niño), 2015 y 2017.

El director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA en Nueva York, Gavin Schmidt, dijo en rueda de prensa que "El mensaje clave es que el planeta se está calentando" y que "nuestra comprensión de por qué están ocurriendo esas tendencias también es muy sólida. Es debido a los gases de efecto invernadero que hemos puesto en la atmósfera durante los últimos 100 años".

Además, desde 2005 hemos sufrido 9 de los 10 inviernos más cálidos, siendo cinco de ellos de los más cálidos los registrados en los últimos cinco años, de 2014 a 2018.

La NASA y la NOAA verificaron dos veces su trabajo en comparación con los hallazgos de otros grupos, incluida la Oficina Meteorológica del Reino Unido y la Organización Meteorológica Mundial, que también confirman el 2018 como el cuarto año más caluroso registrado.

Deke Arndt, jefe de la sección de monitorización de los Centros Nacionales de Información Ambiental del NOAA en Asheville, Carolina del Norte, dijo a los periodistas que se registraron récords de calor en gran parte de Europa, el Mediterráneo, Medio Oriente, Nueva Zelanda y Rusia, así como en partes de los océanos Atlántico y Pacífico occidental.

El área más afectada por el cambio climático es el Ártico, que se está calentando entre dos y tres veces más rápido que el promedio mundial, dijo Schmidt.

"Obviamente estamos muy preocupados por lo que está pasando en el Ártico", dijo Schmidt. "Tenemos una gran disminución en el hielo marino del Ártico, particularmente durante el verano y en septiembre, que es el período mínimo de hielo marino en el Ártico. Pero también hay disminuciones en el invierno, aunque menos pronunciadas".

Doble verificación de datos

Los climatólogos se han tomado muy en serio la verificación de sus datos. Por ejemplo, han tenido en cuenta si las metodologías habían cambiado a lo largo de los años. Además, para evitar sesgos debido al efecto "Urban heat island" (“Isla de calor urbano”), en el cual las ciudades son más cálidas que las áreas circundantes, las agencias recopilan la mayoría de sus datos de las áreas rurales; si una estación se mueve o el entorno a su alrededor cambia, los científicos también lo tienen en consideración.

Los satélites de la NASA también han estado rastreando datos del clima desde 1979 como control externo de los datos recopilados en la Tierra. Estos satélites muestran una indicación de que "el Ártico se está calentando más en el mundo real, de acuerdo con las tendencias de los satélites, que lo que estamos capturando en los análisis de las estaciones", dijo Schmidt.