Copel

p { margin-bottom: 0.21cm; }a:link { color: rgb(0, 0, 255); } ?Golpes y gritos?.
Poemas en la cárcel
Ediciones de la Torre
Madrid, 1983
Ayer llegó a mis manos una recopilación de poemas escritos por presos sociales, en su mayoría miembros de la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha) durante los años 1977, 78 y 79

Cultura | 10 de octubre de 2010
Consuelo G. del Cid Guerra

 

Visitación Aguado ?Visi?. Una de las madres más comprometidas en la lucha por los presos y su denuncia pública. El hijo al que dedicó sus poemas, murió poco después de la publicación de este libro, apuñalado en la prisión de Carabanchel.

Un fiscal de Burgos de la época franquista afirmaba: ?Las cárceles han de ser islas donde los presos se devoren entre sí?.


?Son mis penas las que escribo

Que atenazan mi garganta

Porque junto con mi hijo

Voy perdiendo mi esperanza

Esperanza por la vida

Miseria y triste que arrastras?.



Aguila. Se fugó en 1980 de la prisión de Murcia.

?Para todos los de COPEL con todo mi cariño y amistad. Dejadla en este papel en espera que se consiga LIBERTAD E IGUALDAD PARA TODOS LOS PRESOS?.


?Construcción de ladrillo, cemento y hierro

Paredes que esconden dolor y miedo,

Personas que esperan una mano amiga,

Mano que nunca llegará?.




José Berenguer Gutiérrez. Conoció desde muy joven la represión más cruel en las cárceles de la posguerra. Fue un ejemplo de tenacidad y honestidad. Participó en el motín del 18 de Julio de 1977 en Carabanchel. Fue torturado en numerosas ocasiones.


?Suerte negra, negra suerte

Qué fatídico destino

Qué incomprensión tan enorme

Qué sadismo tan felino

Con el débil y el caído?.

 

 







José Luis Camacho M. Acumuló 200 años de condena a los 18 años de edad. Afirmaba ser el autor de delitos que jamás cometió con el único fin de poder fugarse durante los traslados a otras prisiones. Se escapa de forma espectacular en el año 1971 junto a tres presos de Carabanchel. Durante cada juicio, denunciaba el fascismo franquista. Fue apoyado por el Ayuntamiento de Cartagena para la concesión de un indulto particular.


?Las cadenas están rotas

Los palacios vacíos

Los jueces ya se han marchado

Y el pueblo que lo esperaba

Se ha levantado cantando?.



José Manuel Cordero S. Comunista. Militante activo en COPEL. Sufrió largos meses de aislamiento celular, palizas y torturas.


?Desde la celda 72-2ª galería del sobrio y represivo penal del bunker franquista de Burgos?.


?Porque osamos llevar alta la cabeza

No agacharla ante nada y ante nadie

Hoy pretenden, compañero, silenciarnos

Porque llamamos desde nuestros muertos

Al pueblo, a la lucha y a la calle?.




Daniel Cortés Aguado. Militante activo de COPEL. Tras pasar por varias crisis, toma conciencia de que la literatura es un arma ?un campo abierto en el que nadie puede incidir?. Recibió una brutal paliza por un poema en el que denunciaba todas las vejaciones y torturas carceleras.


?A Daniel P., Eva Forest y Alfonso Sastre?

?Por la noticia del proyecto de un libro

Qué deciros?

Sabéis que aún no hemos fabricado

El tiempo en el cual sabernos?.



Luis Fernández Cuervo. Sufrió varios meses de prisión por un delito que no cometió, como quedó demostrado posteriormente. 35 años, hijo de mineros. Simpatizante de COPEL desde la cárcel de Oviedo.


?Dijimos : Queremos igualdad y respeto a los derechos humanos

Queremos que las cárceles sean para los fascistas

Y burgueses amparados por las leyes jurídicas

¡ ENTONCES NOS ASESINARON¡?


INES PALOU ROS. Presa por estafa en diversas cárceles españolas. Escritora. Publicó dos libros : ?Carne Apaleada? y ?Operación Dulce?. Pocos meses después de obtener la libertad, se suicidó en Gelida (Barcelona). Fue finalista del premio Planeta con ?Operación Dulce?, la historia de un atraco. He seguido el rastro de Inés Palou durante años hasta llegar a contactar con algunos de los protagonistas de su última novela, ex atracadores rehabilitados y antiguos militantes de COPEL.

Este es el único poema publicado de Inés , escrito en la cárcel de Carabanchel.


ENCADENADA SOY LIBRE

?Han puesto marco de rejas

En las ventanas de mis ojos

Cercos de muros de piedra

A los pasos de mis pies.

Ponen candados de silencio

A las palabras de mi boca

Y grilletes invisibles de terror

Encadenan mis dedos y mis manos.

No importa, si en cada aurora

Nace siempre un nuevo día

Creo en el amor, canto y espero

Y tengo libre el pensamiento.

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