Cruzando rios

Me decidido a cruzar ríos, transitar senderos, redescubrir naturaleza, acertar el refugio en lo añejo de los algarrobos, despojarme de lo despiadado del tiempo.

Cultura | 22 de agosto de 2009
Jose David Apel

La soledad me espera, allá a lo lejos,

donde habita el alma;

lento muy lento me descubro,

medito,

busco,

encuentro,

y allí me quedo.

No muevo mi inmensidad,

no claudico en mi filosofía

no me vencen.

 

Dejo atrás a quienes me acompañaron,

es verdad,

ya recorrí el camino,

crucificado fui:

morí,

renací.

 

Eras Inclaudicables ante la inmensidad

del movimiento del universo.

 

Abandono la matriz impuesta,

y soy un hombre nuevo.

Toca mi brazo el creador

y yo me creo a mí mismo.

Me dejo llevar como un cometa

arribo a las nubes

para descender en la otra orilla.

Es mi primer cause,

la primera soledad de mi vida,

¡Con tanto amor que recibo!

Sigo deshabitado,

del alma

del cuerpo

de caricias.

Quisiera amanecer entre tus brazos

emigrar hacia las costas del puerto del deseo

enredarme en tu pelo

entregarme a tu insinuación.

Quisiera hacerte el amor tantas veces,

como granos de arenas existen en este río

pero lo sacrito es prohibido,

y prohibido es el amor que yo siento.

Seria capaz de cantar toda la noche,

para sacar de mi mente la angustia de no tenerte,

aromas que nunca alcance a sentir,

Imágenes que se congelan

seria capaz de pedirle a la luna,

que baile a tu alrededor,

que eleve tu Belleza

aunque se que le harías sombra.

Y sin la luz de la luna no puedo acercarme a ti,

necesito que me marque el camino en la noche,

para seguir cruzando ríos,

para llegar al puerto deseado,

para no estar más solo?

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