Antonio Puerta ha muerto: Un beso y una flor

Aplicar el refranero ante cualquier situación es un vicio muy español. Cualquiera de estos tres refranes sellarían cruel.Mente una historia que jamás habría llegado tan lejos -quién sabe dónde- si hubiera quedado donde debía quedarse: En un juzgado.

Actualidad | 14 de octubre de 2010
Consuelo G. del Cid Guerra

Ni más ni menos. "Siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo". "Quien ríe el último ríe mejor" "El tiempo pone a cada uno en su sitio".

Hay algo mucho peor que sacar las cosas de quicio o perder el norte, y es encontrarse en manos de los medios de comunicación. Son La Bestia, el gran público que todo lo puede, las cadenas que atan, la opinión que se crea, el circo que se jalea, la verdad y la mentira. La noticia, la codicia, la manipulación, la exageración, el trono mediático que se ofrece al instante para tener esa posibilidad lamentable, ese talón, esa pasta que nos aleja de lo humano.

Si la historia de Jesús Neira, Antonio Puerta y Violeta Santander se hubiera quedado en su justo lugar, el que le correspondía, nada de lo sucedido tendría sentido. Nunca sabremos a ciencia cierta si en estos momentos habría un muerto. Nunca. Jamás.

Antonio Puerta ha fallecido víctima de sus propios excesos tras ser juzgado antes de tiempo por los medios de comunicación, que no dudaron en montar y desmontar escenas fáciles en busca de audiencia. Un supuesto héroe, una mujer supuesta.Mente maltratada y un presunto culpable que fue condenado desde el primer momento. Lo tenía todo : Guapo, de buena familia, chulo y drogodependiente. Así, del tirón, como una lección social aplicada a la que sólo le falta un libro de texto. Ha llovido mucho de 2008 a 2010. Mucho. Y el muerto es Antonio Puerta. Enfermo, atrapado y presionado. El único que no ha dicho esta boca es mía ni se ha sentado en un plató. Podía haberlo hecho. No le faltaron ofertas. Pero no lo hizo.

La propietaria del inmueble donde se encontró el cadáver de Antonio ya tiene manager. Largará en cualquier programa la historia que le plazca, como ha largado Neira, el caballero andante que pasó de héroe a villano, de condecorado a cesado, de sobrio a ebrio. El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra. Violeta llora en su casa y no saben si tendrá que ser ingresada o no en un hospital, como declaró ayer su padre.

En cualquier caso, la historia continuará en el mundo de los vivos mientras Antonio está muerto. Nunca unas hostias dieron para tanto. Ni cuánto. El precio de la fama, venga de donde venga, no conoce fronteras. ¿En qué nos hemos convertido?...

La presunción de inocencia ha brillado por su ausencia, como brilla ahora la imagen de Antonio, preso de sus sustancias y circunstancias. ¿Dónde está la verdadera víctima, quién es? ¿Neira, Antonio, Violeta?...

Yo lo único que sé, como todos, es el nombre del muerto, que final.Mente, descansa en paz.

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