Violencia judicial contra la mujer en la Galicia caníbal

Violencia judicial contra la mujer en la Galicia caníbal

Basta con que tu ex marido diga que "estás loca": serás condenada como tal y entrará a trámite una denuncia basada en el odio y la venganza.

Actualidad | 23 de mayo de 2020
Consuelo G. del Cid Guerra

El hombre "refiere" y es escuchado sin necesidad de presentar una sola prueba al respecto, puesto que no la tiene porque no existe.

Por otro lado, el trato vejatorio campa por sus fueros: "puta, fulana, mal nacida" y demás, no se considera violencia de género ni delito alguno. ¿En qué hemos avanzado?.

La mujer carece de derechos mientras se alzan los machos tildando de "feminazi" a cualquiera que se defienda  (si es que puede), proceso en el que será de nuevo humillada ante un Tribunal de Justicia.

Elena Ramallo fue separada de sus hijas por su dedicación laboral (trabajaba demasiado) y por estar "loca". Eso fue el 8 de marzo de 2018, día singular para tal resolución judicial. El acoso no ha cesado en estos años. Este mismo viernes 22 de mayo de 2020 se ha admitido una nueva demanda sin pruebas en la que se recoge -textual y literalmente- "sin ánimo de estigmatizar a la madre como enferma mental, actualmente ha tocado fondo", y añade: "preocupante situación mental". Así, sin más, porque lo dice su ex marido.

Los dos motivos por los que me arrancaron a mis hijas fueron mi dedicación al trabajo y que estaba loca, ambas razones sustentadas únicamente en la opinión de mi marido en su declaración ante la jueza, sin prueba alguna y sin permitirme hablar en la vista judicial. Como en el franquismo, prevaleció la opinión del hombre sobre la mujer. El hecho, en su declaración, de que declarase mi "locura", fue considerada prueba de cargo. Me dejaron sin hijas y destruyeron mi vida profesional. Posteriormente a aquella vista, lo perdí todo, me dejaron presentar cuatro cartas laborales de los ámbitos, instituciones y empresas con las que trabajaba (Banco Santander, AENOR, y el aval de seis universidades de dos países).

¿ Y sirvió de algo?

De nada. Ni siquiera se cuestionaron cómo entidades tan relevantes se pronunciaron al respecto. Si yo estuviera "loca" o hubieran tenido el más mínimo problema conmigo, jamás habrían escrito esas cartas.

¿Desde cuándo se te permite ver a tus hijas?

La mayor no volvió a casa desde el 6 de febrero de 2018. Y por más que he luchado judicialmente, no se han considerado mis peticiones. Sigo sin fecha para el juicio, y han pasado tres años. No sé cuándo podré recuperar a mis hijas. Mi marido, sin una sola prueba, me ha acusado de maltratarlas física y psicológicamente. La mayor, tras perder todo vínculo conmigo, curiosamente ha sido sometida a tratamiento psiquiátrico. A la pequeña, que lucha contra todo lo que su padre intenta hacer con ella, se la acusa de querer hablar conmigo sin el beneplácito del padre. Delante de mis propias hijas he sido sometida a todo tipo de humillaciones: "puta, fulana, estás loca, mal nacida".

¿Cuál es tu "perfil" laboral para que se afirme que "no lo das" como víctima de violencia de género?

Soy Doctora en Derecho, cuento con múltiples títulos y una larga y reconocida carrera profesional de premios, publicaciones y reconocimientos, he sido la primera mujer en dirigir la Cátedra internacional del Banco Santander de RSE Galicia y norte de Portugal que coordina 6 universidades. He realizado investigaciones, publicado libros  y numerosos artículos técnicos académicos, escribo en medios de comunicación, tengo recursos sobrados para poder defenderme y me veo luchando por derechos básicos de la mujer, que tu voz tenga el mismo valor que la de un hombre y mis derechos laborales, en la España del 2020.

Imagina la indefensión de una mujer gallega, como yo, sin estudios o que trabaje en la cadena de montaje de una conservera.

¿Cómo lo afronta, quién la ayuda tras perderlo todo?. Esto no es una cuestión de nivel académico ni laboral, te destrozan por ser mujer. Si te separan de tus hijos, te estigmatizan socialmente, se los han quitado porque algo muy grave que no cuenta ha hecho, jamás esto ocurre con un hombre. Si te revelas y exiges tus derechos, socialmente te marcan, levantarte contra quien vulnera tus derechos está mal visto socialmente en España y al final o acabas loca de verdad, entras en un proceso de adicciones varias, o te suicidas.

Los medios gallegos no quieren publicar nada en contra del poder político, tampoco del judicial (van de la mano, como otrora Iglesia y Estado). El silencio de los sindicatos y asociaciones llamadas "de mujeres" cercanas al Gobierno de Galicia, es sepulcral.  Dicen no poder manifestarse a favor de estos temas porque pierden su posición social, pese a afirmar "compromiso con la defensa de los derechos e intereses de la mujer profesional gallega".

¿Me puedes dar un ejemplo de a quien has pedido apoyo?. 

Executivas de Galicia, a cuya presidenta le pidieron distintas mujeres que se posicionase apoyando a una reputada profesional gallega como era yo, esta persona que pidió por mí, es mujer de una reputación laboralmente altísima, doctora política y fue asesora de una presidenta de un país latinoamericano, entre otros muchos cargos, me consta que habló con varias de ellas, y se quedó impactada de las respuesta y de que no me apoyaban. La presidenta se negó porque se "desacreditaba ante el Gobierno Gallego y otras instituciones" si apoyaba mi lucha.

Escucho a Elena y me decido entrar en la página web de "Executivas de Galicia", cuya presentación inicial reza sobre "el empoderamiento de la mujer como motor de futuro", seguido de "espacio colectivo de crecimiento en femenino" y "comprometidas con los derechos e intereses de la mujer profesional gallega". ¿Cómo es posible que se nieguen a apoyar a una mujer como Elena Ramallo?. ¿Será por temor a perder alguna subvención?. Quién sabe. En cualquier caso, absolutamente impresentable en todos los sentidos.

La Xunta de Galicia y una determinada jueza de un juzgado de la Coruña, consideran que "sancionar a una víctima de género por pedir sus legítimos derechos laborales es EJEMPLARIZANTE".

¿Quién defiende los derechos de las mujeres en Galicia? Nadie. Si la justicia gallega considera que Elena "no da el perfil", es obvio que sí lo darán miles de mujeres gallegas sin posibilidad de defenderse.

Lo peor es que se busca silenciar a una mujer como Elena, porque acallarla de una manera ejemplarizadora, traslada un claro mensaje de advertencia y sumisión al resto de las mujeres gallegas. Por eso hay que destruirla.

¿Y ante esta falta de respuesta en Galicia pido apoyo fuera por esta discriminación de género y vulneración de derechos? Sí, porque además se estaba vulnerando de manera genérica la Ley de Violencia de Género en la Administración gallega y puse en conocimiento estos hechos, además de relatar mi caso, a múltiples políticas de todos las formaciones y representantes de institutores a nivel nacional, además de la Ministra de Igualdad, la Delegada del Gobierno contra VG , Ministra de Trabajo (porque era un tema laboral y porque ella es gallega, y ha sido diputada muchos años en Galicia). O no me respondieron o me dijeron vaya lo sentimos… que no se cumpla la ley de VG no le importa a nadie.

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