Solidaridad con Rojava
Internacional - 09 de octubre de 2019
Escrito por Pere Borràs
 

Estamos a punto de asistir a uno de los episodios más repugnantes de la política contemporánea. Miles de soldados turcos se dirigen con paso firme a las comunas de Rojava para perpetrar una masacre imperdonable contra un movimiento feminista, democrático, ecológico y auto organizado, surgido en un momento tan difícil como el seno de una guerra civil.

 

La revolución de Rojava es un movimiento social que busca alcanzar una forma de autogobierno sin estado, sostenido sobre la democracia directa, el feminismo, la ecología y el respeto a todas las culturas con protección a las minorías. En su día lograron expulsar de sus comunas al Daesh (Estado Islámico). Su problema: situarse en la región del Kurdistán, en territorio sirio, y estar relacionado con el Partido de los Trabajadores, tachado como grupo terrorista por Turkía.

Y es esta, y no otra, la excusa de un falso terrorismo miserablemente sambenitado, a pesar de que Rojava dió directamente vidas para luchar contra ISIS, la que Erdogan ha expuesto para justificar el inminente ataque que Turkía tornará en masacre contra un modelo de sociedad que ya quisiéramos para nosotros en lo que en realidad no es más que una operación de "limpieza étnica".

Pero no tienen la atención del resto del mundo. Hasta ahora, tan solo tropas estadounidenses en la zona impedían un ataque turco contra estas gentes. Ya no. Y claro, piden ayuda.

Tras retirar las tropas estadounidenses, Trump le ha dicho a Erdogan que no sea demasiado malo. Erdogan le ha dicho que tararí que te ví y el ISIS ya se está preparando para perpetrar su masacre.

¿Y qué podemos hacer? Poco. Diríase que nada. Y sin embargo, algo haremos. Porque el ejército, el español quiero decir, arguyendo que Turquïa es aliada, ya está en la zona desplegando esas máquinas ideadas esencialmente para matar personas y en estos momentos está presumiendo de ello. En cuanto empiece la fiesta, ¿cantarán "A por ellos"?