Graciela Gómez Monroy

Graciela Gómez Monroy

Graciela Gómez Monroy, pintora de prestigio y nacida en La Plata, aunque reside actualmente en Chacabuco, ambas ciudades pertenecientes a la provincia de Buenos Aires (Argentina, es la que hoy se asoma a este periódico desde el otro lado del océano, con su creatividad y creyendo en sí misma, para sacar su alma a pasear por el resto del mundo. No nos ha llamado a la puerta. Hemos ido nosotros tras sus huellas, porque sabemos que las está dejando en su camino.

Cultura | 23 de septiembre de 2009
Gloria Mateo

La experiencia de varios años de trabajo intenso, la ha hecho merecedora de muchos premios allende los mares y ha realizado numerosas exposiciones. Sin descanso, sin permiso para la indolencia, con una disciplina interna férrea, impuesta a sí misma y sabedora de que sólo así es como se consiguen resultados, ha conseguido que sus cuadros tengan un reconocimiento y estén ya ocupando lugares destacados.

Ésta es ella, una mujer de mirada profunda que penetra en todo lo que observa para poder extraer su esencia y transmitirla.

En su diaria comunión con la inspiración, difumina pinceladas que bailan sobre los lienzos hasta hacernos llegar lo que sus sentimientos expresan. Juega con las cartulinas trazando caminos que confluyen o se dispersan y superpone imágenes que, juntas, escenifican algo parecido a la puesta en escena de una obra de teatro. Sólo hay que saber mirar. Las formas de todo lo que pinta son casi etéreas, como la vida misma. A veces dan la sensación de que flotan, mostrándose simplemente fugaces. Sus cuadros invitan a la reflexión sobre la propia existencia. Nos transportan y serenan. Hay algunas luces claras en sus óleos que nos elevan el espíritu y, por otro lado, la no estridencia nos lleva al equilibrio entre la realidad y la fantasía.

Se escucha en el horizonte una melodía que nos hace activar el estado de alerta. Se percibe una brisa suave que trae el aroma de las pinturas de su taller, mezcladas con su propia energía, y se deja sentir la poesía que emana de su arte, en definitiva, está llegando su obra hasta esta otra orilla.

Deleitémonos, pues, un ratito con su pintura y, ella, mientras tanto, seguro se balanceará sonriendo entre las olas del mar y dará un paseo por las nubes, navegando hacia otros horizontes también merecidos, a la búsqueda de más imágenes que nos puedan susurrar la riqueza su interior y nos haga mirar hacía el nuestro.

No va a pasar desapercibida esta mujer por el mundo. Seguramente, en cada recodo de algunos caminos, surgirán pinceles mágicos que dejarán constancia de su presencia, pintándola también a ella para gritar su valía.

Pregunta: Usted, según la he escuchado decir, sintió la llamada del arte pictórico desde muy niña. Me gustaría que, aún sabiendo que es difícil expresar esa emoción que la inundaba, nos la pudiera pintar con palabras en lugar de con pinceles.

Respuesta: Es verdad, desde muy chica me sentí atraída por las artes plásticas. Siempre estaba pintando o dibujando. Recuerdo que copiaba los rostros que venían en la portada de las revistas o disfrutaba mirando libros con ilustraciones de pinturas de museos importantes. Todo servía para dejarme llevar con acuarelas, lápices o tinta china. Lo más graciosos es que, en la escuela primaria, después de hacer un examen por ejemplo de historia o geografía, dibujaba sobre el tema y, gracias a eso, me subían la nota. Pintar era como un juego interminable, disfrutaba mucho.

Pregunta: ¿Le costó más abrirse camino por el hecho de ser mujer o nunca sintió la sensación de que para el arte no hay diferencia de sexos?

Respuesta: Creo que para el arte no hay diferencia de sexos, todos somos apasionados y hacemos lo que podemos, nunca me costó abrirme camino. Pero debo reconocer que, si tenemos otras obligaciones o actividades, el tiempo está fragmentado. Y el artista necesita casi una dedicación exclusiva para progresar. Es una actividad que requiere muchas horas de trabajo.

Pregunta ¿Le surge la inspiración de forma espontánea o tiene que estar motivada por algún estado de ánimo especial?

Respuesta: Creo en la inspiración como resultado del trabajo constante. Por supuesto que el estado de ánimo tiene mucho que ver para la motivación. El resultado es una conjunción entre inspiración, motivación y ganas. Por eso, a veces el trabajo es bueno y otras veces sientes que no sale nada.

Pregunta: Dice que a veces va al taller y no pinta, sino que simplemente lee un libro. ¿Dibuja primero en el lienzo del aire?

Respuesta: Con los años, entendí que no debo dejar de entrar al taller ni un solo día, aunque sea para escuchar música, investigar, leer o, simplemente, pensar. Saco muchas veces mis pequeños bocetos, los tiro sobre la mesa, preparo el tablero, la hoja, los pasteles al óleo, o la tela y los pinceles, si voy a pintar al óleo. Preparar mi entorno es como un ritual imprescindible para alimentar el deseo de trabajar. Por lo general comienzo dibujando.

Pregunta: ¿Ha llorado alguna vez o sentido frustración, frente alguno de sus cuadros porque no ha visto que reflejaba lo que realmente quería?

Respuesta: Sí, alguna vez he llorado, pero por haber perdido tardes trabajando con resultados pésimos. Por no haber parado a tiempo, he acabado arruinando una obra que, en realidad, ya estaba lista. A veces suceden estas cosas. Es terrible, porque sientes frustración. Pintar es un proceso de construcción y reconstrucción.

Pregunta: Usted da clases de pintura. La labor pedagógica de un artista para con otro que comienza tiene que ser difícil. ¿Qué debe hacer un buen maestro para dejar fluir del alumno lo que lleva dentro sin contaminarlo, aunque sólo sea de una manera inconsciente?

Respuesta: No es fácil transmitir a otro tus conocimientos, sin influenciarlo. Que cada alumno encuentre su propio lenguaje lleva tiempo. Fundamentalmente les enseño a observar, la luz, la sombra, el color en la naturaleza. No olvidemos que son Artes Visuales y si no saben ver, si no son intuitivos, se les hará más difícil.

Pregunta: ¿De todas sus obras, cuál es la que le ha producido más satisfacción, pero no por un reconocimiento, sino porque se haya visto más reflejada y satisfecha del resultado?

Respuesta: En todas mis etapas me he sentido satisfecha. Cada época marcó un estilo diferente, temas diferentes. Rescato, de cada época, dos o tres cuadro. Seguramente son, para mí, los más logrados. Pero casi todos me han dejado recuerdos importantes.

Pregunta: ¿Ha soñado en alguna ocasión con el cuadro que iba a pintar al día siguiente?

Respuesta: Nunca, pero si me he desvelado muchas veces pensando en algún cuadro en el que estaba trabajando.

Pregunta: Permítame que me refiera a algún aspecto psicológico de usted? ¿Para manejar el pincel con la mano, hacer una simbiosis con su imaginación, y ver el nacimiento de algo que considera suyo, necesita serenidad o se siente mejor, digamos, con un poco de adrenalina?

Respuesta: Yo necesito tener mis cosas ordenadas, me perturba el desorden. Si estoy con serenidad o sin preocupaciones, tengo más disposición para trabajar.

Pregunta: Sé que puede sonar a tópico y que muchas veces se lo habrán preguntado, pero? ¿Qué le diría a alguien que sintiendo la llamada a la creatividad de la clase que fuere, y sabiendo que tal vez no le reportaría mucho beneficio económico, intentara hacer oídos sordos a su voz interna y tomara un rumbo diferente, aunque más lucrativo?

Respuesta: Me gusta mucho incentivar a otra persona, me apasiona charlar con gente que quiere aprender a pintar o estudiar artes visuales. Los incentivo, pero no los engaño. El que elige esta carrera sabe que no es fácil vivir de ella. Pero si tienes esa vocación, esa pasión, también se hace difícil vivir sin ella.

Pregunta: ¿A qué pintor o pintores, tanto actuales como de épocas pasadas, admira más?

Respuesta: Tengo una lista muy amplia de artitas que, de alguna manera, marcaron mis influencias. De cada uno he admirado su maestría. Por ejemplo, los contrastes de luz y sombra en las obras de Caracallo y Rembrandt, son únicos. Sus obras tienen luz propia.

El cubismo siempre me ha fascinado. Y, por supuesto, Picasso fue al más grande. Pasó por todos los estilos. Hacío que quería, iba de la abstracción a la figuración con una genialidad única. Sin embargo, me llega más la obra de Juan Gris, encuentro en sus espacios fragmentados un contenido más cálido y sensible.

Pregunta: ¿Se atrevería a revelar algún sueño de ésos que solemos tener incumplidos en nuestra mente y que no nos atrevemos a decir?

Respuesta: He viajado por Europa y me he emocionado frente a las obras de los grandes maestros de todos los tiempos. Mi sueño es ése: poder viajar por el mundo, de cuadro en cuadro.

Muchas gracias por la deferencia de contestar a ?Nos queda la palabra?.

Ojalá que su nombre vaya más allá de La Plata, la ciudad donde usted ha nacido y de la que se siente orgullosa, para pasar a quedar grabado en la historia del arte con letras de Oro.

 

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