Lucía, atrapada en la red

Un comentario en facebook realizado por la escritora Lucía Etxebarría ha generado tal cantidad de mensajes en las redes sociales que -Trending Topic incluído- el acoso y derribo cibernético pasado de rosca se ha convertido en un verdadero huracán. "Dado que he comprobado hoy que se han descargado más copias ilegales de mi novela que copias han sido compradas, anuncio oficialmente que no voy a volver a publicar libros en una temporada muy larga. No al menos hasta que esta situación se regule de alguna manera. A mí no me apetece pasarme tres años trabajando como una negra para esto. Si quiero regalar novelas, haré copias para mis amigos en plan Sebastian Venable".

Cultura | 21 de diciembre de 2011
Consuelo G. del Cid Guerra

Tú no has trabajado como una negra. Has trabajado como una reina. Te lo dice alguien que -paradójicamente- ha escrito tres libros en un año. Cualquier consagrado del oficio puede pensar que es imposible, o bien que la calidad de las obras deja mucho que desear. Pues no. Dos biografías por encargo y un ensayo, además de mi columna en prensa digital. Más de trece horas diarias, sin sábados, domingos o fiestas de guardar. No soy una excepción, créeme. Nada especial. Formo parte de un mundo desconocido, más allá de la sombra. Un mundo que te queda tan lejos como el tuyo me es extraordinariamente cercano: Soy negra.

En mi humilde opinión, desde tu -reconocido- privilegio, tiras muy pronto la toalla, porque el hecho de escribir se lleva en el alma antes que en la cartera. Si has sido pirateada, es porque eres leída, muy leída. Sólo por eso, deberías estar contenta, agradecida o -cuanto menos- conforme con tu hacer y sus resultados.

De los libros no vive nadie y lo sabes. Los ingresos parten de conferencias, lecturas, correcciones, colaboraciones, eventos y demás. Llegar hasta ahí -donde tú estás-.

Licenciada en Filología Inglesa y Periodismo. Trabajó como camarera, colaboró en Ruta 66 y Nuevos Medios. Fue jefa de prensa en Sony y responsable de comunicación en Fnac Callao, trabajo que dejó cuatro meses antes de publicar su primer libro.

En el año 2000 se traslada a Escocia para trabajar en la Universidad de Aberdeen impartiendo clases de escritura de guión, además de participar en diversos seminarios y conferencias.

En noviembre de 2000 es investida Doctira Honoris Causa en Letras por la Universidad de Aberdeen. En 2005 se convierte en editora de la colección Asarté (MR Ediciones).

Obra

  • La historia de Kurt y Courtney: aguanta esto (1996)
  • Amor, curiosidad, Prozac y dudas (1997) contenía frases completas de la novela Prozac Nation. Fue acusada de plagio
  • Beatriz y los cuerpos celestes (Premio Nadal 1998)
  • Nosotras que no somos como las demás (1999)
  • La Eva futura. La letra futura (2000)
  • De todo lo visible y lo invisible (2001) Premio Primavera de Novela
  • En brazos de la mujer fetiche (2002) en colaboración con Sonia Núñez Puente
  • Una historia de amor como otra cualquiera (2003)
  • Reedición de Courtney y yo, su primera obra, con parte nueva incorporada (2004)
  • Un milagro en equilibrio (2004) tercer Premio Planeta
  • La vida por delante: voces desde y hacia Palestina (2005), traducción y recopilación
  • Ya no sufro por amor (2005). Acusada de plagio
  • Cosmofobia (2007)
  • El club de las malas madres (2009) en colaboración con Goyo Bustos.

Poesía

  • Estación de infierno (2001). Acusada de plagio al poeta Antonio Colinas por la revista Interviu
  • Actos de amor y placer (2004) XX Premio Barcarola de Poesía que se le ofreció como tal antes de que el libro se presentara al certamen.

Acusaciones de plagio

  • 2001. Interviu acusa a la escritora de plagiar al poeta Antonio Colinas en su libro Estación de Infierno. También Interviu afirma que su primera novela Amor, curiosidad, Prozac y dudas, incluía frases literales enteras de Nación Prozac, texto de la escritora Elizabeth Wurtzel. Lucía Etxebarría se defendió aludiendo al derecho de la intertextualidad. Declaró que era objeto de un acoso mediático que le estaba resultando tan traumático como una violación.
  • 2006: Jorge Castelló, psicólogo, demandó a la autora por apropiación indebida y vulneración del derecho de propiedad intelectual. Según Castelló, en el libro de Lucía Etxebarría Ya no sufro por amor, aparecían párrafos completos de su artículo Dependencia emocional y violencia doméstica, publicado en 2004 en la revista oficial de la Asociación Valenciana de Criminología, así como en la web Psicocentro.

En este caso, no se llegó a juicio.La escritora reconoció que había utilizado los textos de Castelló, le pagó tres mil euros en concepto de indemnización y declaró que el asunto se debía a un error, puesto que omitió las notas a pie de página indicando la autoría.(Fuente : Wikipedia.)

Llegar hasta donde estás -decía- tiene lo suyo, que es exclusivamente tuyo desde hace mucho tiempo, como también lo son esos curiosos juegos cibernéticos que te pueden dejar más colgada -incluso- que ahora. Mientras escribías Lo verdadero es un momento de lo falso, creaste un perfil en Facebook llamado Pumuky que llegó a los 4000 amigos. Pero cuando se anunció en un vídeo la muerte del personaje, llegaron tal cantidad de denuncias a la administración de la página por perfil falso, que acabó siendo oficialmente borrado. Aún así, declaraste lo siguiente:

"¡Pumuky existía! Yo lo creé, y luego se unieron unos cuantos amigos míos, de forma que el personaje cobró vida propia y llegó un momento en que era un ente completamente ajeno a mi persona. Habría que llamar a un psicoanalista para explicar lo que sucedió, pero te aseguro que yo adoraba a Pumuky, y algunos de mis amigos también. Nos entristeció su muerte y ahora le echamos de menos. En el último año, Pumuky se ha deprimido, se ha drogado, ha viajado, ha bebido y ,en definitiva, ha sido mucho más sincero que la mayoría de los usuarios de la red social, que no cuentan lo que sienten por miedo a que lo lean su pareja, su feje o su familia". (Revista Shangay).

Se supone que tú sí has contado lo que sientes, y por ello te ha caído la tormenta del año : Escritora famosa anuncia en una red social que deja de escribir debido a las descargas piratas. Tu fama, como la de Pumuky, ha llegado un momento en que es un ente completamente ajeno a tu persona. Y lo que estás pagando, no es otra cosa que eso: La fama.

Como reza esa canción de Serrat que lleva tu nombre, espero que el olvido no se lleve la mitad.

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