Nunca volverás a ver a tus padres
Viajar - 24 de febrero de 2019
Escrito por Consuelo G. del Cid Guerra
 

"Despediros de vuestros padres porque no los volveréis a ver nunca más" - les dijo la monja del centro de menores donde los tres hermanos se encontraban internos.

Curiosa frase enmarcada en el programa "Volverte a ver", donde acudió una de las tres hermanas tuteladas por la administración en busca de sus padres biológicos. El programa localizó a ambos, pero solo el padre pudo presentarse, puesto que la madre se encuentra ingresada en un psiquiátrico. El robo de niños legalizado en manos del Estado se visibiliza sin reparos en la pequeña pantalla, normalizando el asunto, como si nada. Servicios Sociales, la Administración... tres criaturas abandonadas a su suerte que fueron adoptadas por una familia que los maltrató ( baños con agua hirviendo, palizas y humillaciones varias), una de esas familias de acogida cuyo status parece indiscutible mientras a los padres biológicos se les retira la tutela por pobreza. Así lo expresó el padre, llorando desconsoladamente tras reencontrarse con una de sus hijas casi un lustro después. Tenían lo justo para comer, sí, y la administración les separó de sus hijos para siempre. Ella, su hija, recordaba las visitas del padre, quien traía una caja agujereada con palomas que lanzaba al aire para distraer a sus hijos en tierra de nadie durante una hora. Escaso espacio desnaturalizador del que se encargó la administración para los restos.

Y un día, la monja les dijo que no les vería más, que se despidieran de sus padres para siempre.

Las familias de acogida cobran una cantidad mensual que no se ofreció a la familia biológica para que pudiera salir adelante, y así, truncado todo vínculo, se perdieron. Aquí no está Franco ni sus bebés robados, esto es el ahora, sucede a diario sin que nadie haga absolutamente nada al respecto. ¿Se pregunta el programa cómo pudo ser? Porque es el segundo caso que presentan en dos semanas. Hace quince días, una madre ex toxicómana buscaba a su hijo biológico, adoptado por una familia. Se está normalizando lo anormal, hecho que merma la dimensión de toda denuncia social. Se hace descaradamente, sin falsear partidas de nacimiento, apellidos o situaciones. ¿Buscas a tus padres?... ningún problema:  !Aquí están!

Pero el interés superior del menor, en cuanto son mayores de edad, pasa por buscar a su familia biológica, y eso - por ahora- nadie lo puede impedir. Sobre el papel y en su momento, multitud de informes falsos y manipulados que justifican la retirada. Adiós hijos. Y en esa telerrealidad que enmascara la más inmensa de las injusticias, se normaliza la atrocidad mientras el espectador ignorante asimila sin esfuerzo unos hechos vulnerados desde el principio.

Estamos ante el robo legalizado de niños, sí, delante de nuestras propias narices, y encima, televisado.