Barcelona, la ciudad quemada
Opinión - 19 de octubre de 2019
Escrito por Consuelo G. del Cid Guerra
 

"Con ayuda de activistas extranjeros", pero ni se les menta. Batalla campal de anoche en Barcelona, ciudad quemada. La historia se repite. Cuatro menores detenidos...

 

¿Quién jalea a estos violentos descerebrados?. Nada de todo esto representa a los catalanes, pacíficos por naturaleza. Noche de barricadas, pelotas de goma, tanque de agua, canicas metálicas y una alfombra de piedras cubriendo asfalto. Fuego por todas partes, una locura brutal elevada a su máxima potencia. Y los mandatarios de un lado y otro, callados como muertos: quien calla, otorga por ambas partes.

Activistas extranjeros, insisto. La prensa oficial, muda al respecto. Black Block, los del bloque negro. Aparecieron en 1991 inspirados en los movimientos independientes alemanes. Durante la década de los 90, hubo multitud de marchas. La más relevante, en 1991, con 2000 participantes para Millions for Mumia, en Philadelphia. El nombre de Black Block fue creado por la propia policía alemana. Es un grupo organizado que mantiene grandes batallas contra las autoridades, destrozando mobiliario urbano y bienes materiales. Se manifiestan de forma violenta, aunque ellos mismos afirman que nunca contra personas (exceptuando la policía como autodefensa). Durante la huelga general de 2010, en Barcelona asaltaron la librería Europa, donde se vendían publicaciones de ideología nazi. Llevan ropa negra, pasamontañas, máscaras anti gas o cascos de moto, botas, escudos y grandes banderas negras. Dicha indumentaria es para evitar ser identificados de forma individual, al tiempo que supone un uniforme de grupo agitador. Consiguieron tener presencia incluso fuera de Europa en distintas protestas antinucleares durante las manifestaciones contra la cumbre de la OMC en Seattle causando serios daños a distintas propiedades.

Se trata de un movimiento anarquista y autonomista que tiene presencia mundial. No existe como organización. Se mueven por impulsos coordinando sus acciones en el acto para conseguir la atención de los medios.

Existen también como grupo los "Todos blancos", activistas no violentos dirigidos en Génova por Luca Casarini, donde los Black Block tuvieron como líder a Colin Clyde, un anarquista que pretendía destruir el capitalismo defendiendo la violencia como concepto no obligatorio pero necesario en determinadas ocasiones para destruir propiedades. Ambos grupos se toleran y aceptan mutuamente.

En España, su presencia es más notable de lo que nadie imagina y conoce. Los medios acostumbran a tender una gran cortina de humo al respecto para que este tipo de grupos revolucionarios no tengan repercusión. La policía secreta se mezcla entre ellos para conseguir información adoptando su indumentaria negra, como está sucediendo ahora y como sucedió - también- en Barcelona, durante la ocupación del Banco Español de Crédito.

Están perfectamente organizados y preparados para cualquier tipo de escenario. Hoy, Barcelona es la misma ciudad quemada de 1909.