Dignidad de la CUP contra el fascismo en el Supremo
Actualidad - 27 de febrero de 2019
Escrito por Pere Borràs
 

La dignidad de los miembros de la CUP a la hora de responder al fascismo radical genera momentos de máxima tensión en el Tribunal Supremo.

En un inesperado giro de los acontecimientos, hoy el Tribunal Supremo ha vivido momentos de máxima tensión cuando los ex diputados Antonio Baños y Eulalia Reguant se han negado a responder como testigos a las preguntas de los abogados de la acusación popular en el juicio contra los presos políticos.

Cuando han llamado a declarar a Baños, este ha expresado su negativa a responder a la acusación popular presentada por el emergente partido ultraderechista alegando "dignidad democrática y antifascista". Tras informarle de las consecuencias que podría conllevar negarse a responder, el juez Marchena ha propuesto una solución salomónica consistente en que la acusación formulara las preguntas que él repetiría, entendiendo que el testigo estaría respondiendo al juez Marchena, a lo que Baños ha accedido.

Sin embargo, tras formular la tercera pregunta, Baños ha preguntado si eso iba a seguir de la misma forma todo el rato, entendiendo que en realidad lo que hacía era responder las preguntas de la acusación popular, que era lo que rechazaba hacer. En ese momento se ha hecho visible el nerviosismo en la mesa de los jueces, que ha llevado a suspender el interrogatorio 4 minutos para dar salida a la irregular situación.

Pasados los minutos de interrupción, Baños ha sido expulsado de la sala dando lugar al turno de Eulalia Reguant, también ex diputada por la CUP.

Nada más sentarse, la ex diputada ha expresado también su negación a responder a las preguntas de un partido machista, racista y xenófobo, circunstancia que también ha provocado su expulsión de la sala.

Ya fuera de la sala, Baños ha dicho a los medios que "por dignidad democrática, respeto a la lucha feminista, a la lucha LGTBI, a los derechos democráticos, a la lucha antifascista... la lista de motivos para no contestar a VOX es inabarcable y simplemente no puedo admitir que me interrogue un partido fascista. No lo quiero".

Reguant ha argumentado que "la extrema derecha no puede tener cabida en un juicio así porque es darle normalidad, es aceptarla como un actor político más. A la extrema derecha se la combate plantándole cara. Hay momentos en que la conciencia democrática y la ética pasan por delante de obligaciones como esta. Era el momento de hacer valer el compromiso antifascista que tenemos. Asumimos las consecuencias".

Los hechos han pasado al juzgado de guardia que deberá decidir si aplica medidas penales a los ex diputados de la CUP. Por lo pronto ya les ha caído una multa de 2.500 euros a cada uno y tendrán que repensar si vuelven a declarar o enfrentarse a las consecuencias.